lunes, 27 de agosto de 2012

Circular por la Sierra de Bérnia

En nuestras vacaciones por la provincia de Alicante, llevábamos en mente subir al Peñon de Ifach y realizar alguna ruta de senderismo, como no conocíamos la zona, pedí recomendación a nuestro compañero Jorge de Cuarentatremiles, que es de la zona, y nos recomendó varias rutas a realizar, al final nos decantamos por la circular que recorre la Sierra de Bérnia.

Aprovechando que el día anterior había llovido y al siguiente dan nublado, aprovechamos para realizar la ruta y evitarnos las altas temperaturas de días anteriores. Para llegar hasta el inicio de la ruta, cogemos la N-332 dirección Valencia, 1 kilómetro antes de llegar a la población de Benissa, tomamos la CV-750 dirección Xaló y a los 300 m a la izquierda una nueva carretera dirección "Pinos-Bérnia" que nos lleva hasta Les Cases de Bérnia donde cogemos una carretera en mal estado, que recorremos unos metros hasta llegar al letrero donde indica el inicio de la ruta.

Al tratarse de una ruta circular, se puede iniciar bien por la Fort de Bérnia o por la Font de Bérnía, opción esta última que nosotros realizamos por recomendación de Jorge, ya que las vistas al salir del Forat son mejores, aunque si el tiempo no cambia, nos va a dar igual, porque en lo alto de la sierra, hay bastante niebla.


Nos ponemos los bártulos y comenzamos la ruta, los primeros metros andamos por la carretera, que se encuentra bastante degradada, hasta que finaliza, y enlazamos con una amplia pista de tierra, que se encuentra balizada con marcas blancas y amarillas.




Que nos lleva en un ligero descenso, hasta la Font de Bérnia, construida en piedra, de la que mana un agua muy fresca, que se canaliza hasta un abrevadero, como no sabíamos si tendría agua, nosotros llevamos el camelback lleno, pero es un buen punto donde aprovisionarse de agua.



Tras subir un corto tramo de escaleras, tomamos un senda bien definida, por la que poco a poco vamos ganando altura y acercándonos a la niebla.





A medida que vamos ascendiendo, la niebla esta más cerca, por lo que aprovecho para realizar una panorámica de la zona, donde se pueden apreciar la construcción de bancales en terrazas, una construcción realizada ya en la época de los moriscos.


El sendero nos lleva directo a la pared de roca, que forma el cresterío de Bérnía, a medida que avanzamos el piso empeora, teniendo que sortear cortos tramos de pedrera y alguna trepada.



Que nos lleva hasta Els sesters, que son cuevas o abrigos adaptados con muros, que se utilizaban para guardar el ganado, algo que también se realizaba en el pirineo aragones, y que me recuerda la ruta del Abrigo de Chimiachas en Alquezar.

Tras sortear unas hiedras y zarzas, seguimos avanzando, realizando otra corta trepada, en algunas rocas, se pueden ver las marcas blancas y amarillas, que nos indican que vamos en la buena dirección, a lo largo del sendero, hay algunos paneles informativos, sobre la fauna y la flora de la sierra, pero la niebla nos cubre por completo y apenas podemos divisar nada.



Después de algo más de una hora, llegamos al Forat, una pequeña cavidad, por la que pasamos gateando, debido a su escasa altura, y que conforme vamos finalizando, se va abriendo, y se deberían de ver una fantástica panorámica de la marina baixa, de la bahía de Altea y la Serra Gela, pero por culpa de la niebla no se ve nada.



Vistas a la salida del Forat (sacada de un vídeo por internet)
Pasado el Forat, aprovechamos para realizar una parada para comer y beber algo, tras esta parada proseguimos la marcha por un sendero que en ocasiones se bifurca, pero que acaban uniéndose, y que nos lleva rodeando la sierra, en un principio en un ligero descenso, que acabo convirtiéndose en un continuo sube y baja, con tramos cortos de pedrera.




En determinados puntos de la ruta, se nos abren otras alternativas, pero nosotros seguimos la que nos lleva hacia el Fort de Bernía, cerca de este, nos encontramos con un grupo de cabras, que se encuentra a menos de 20 metros nuestros y que no se espantan al vernos, algo inusual en estos animales que no se dejan ver tan cerca.



En algunos momentos parece que el sol, gana terreno a la niebla, y se despeja algo, lo que aprovecho para realizar una panorámica de la zona, donde se ven las salinas y al fondo la bahía de altea.



Llegamos al Fort de Bérnia, por el que nos damos un paseo y vemos los restos de las muralla defensiva, los bastiones, que eran los elementos defensivos más avanzado, que permitía defender el foso, las zonas interiores de la muralla, donde se encontraban las dependencias de los soldados e incluso una iglesia y el aljibe que se alimentaba con agua de lluvia y era utilizada solo en casos de emergencia.





Tras esta breve visita, descendemos unos metros hasta llegar a la Font del Fort, un pequeño sumidero de agua, que hoy en día esta canalizado, y que en tiempos se utilizaba para aprovisionar de agua al Fort.



Desandamos unos metros, y tomamos un sendero que continúa rodeando la sierra, en tan solo 1 km, enlazamos con una amplia pista de tierra, donde comenzamos a descender de forma rápida. En este lado de la sierra el sol le gana terreno a la niebla y podemos disfrutar de unas buenas vistas.




Después de realizar varios zigzags y hacer algún alcorce, la pista nos conduce hasta un pinar, que tras pasar y llegar a unos campos de vid, nos deja en el coche.


Una ruta muy bonita, a pesar de la niebla, claro esta que si no hubiese habido niebla, el sol nos hubiera dado de lleno, ya que no hay, prácticamente ni una sola sombra. La ruta engaña bastante, ya que según indican en varias web y en la información de la oficina de turismo son 8 km, cuando nos han salido algo más de 11 km, además de que hasta el Forat es todo subida y después que debería ser bajada, no lo es, siendo todo el rato un sube y baja continuo.. Nos ha gustado mucho y nos quedamos con ganas de más.


sábado, 25 de agosto de 2012

Mirador Carabineros - Peñón de Ifach






El día anterior aprovechamos para visitar la población de Calpe, y hoy nos levantamos temprano para visitar el símbolo de está población, el Peñón de Ifach. Los datos de la ruta en wikiloc.

Como el calor en Agosto aprieta, a las siete de la mañana ya estamos en pie, como estamos alojados en Altea, cogemos la nacional N-232 y en cinco minutos nos plantamos en Calpe, callejeamos por sus innumerables avenidas, hasta que llegamos a la avenida del Puerto, donde al final de ella, hay una explanada que sirve de aparcamiento.

Entre pitos y flautas, son casi las ocho de la mañana, el día se abre con fuerza, así que cogemos la mochila y comenzamos la ascensión. Tras pasar por una verja que corta el paso a los coches, tomamos una amplia pista de tierra en subida, que nos lleva junto a una zona de excavaciones, donde se podemos ver los restos de murallas y la iglesia de Nuestra señora de los Ángeles, mandado construir en el año 1298 por Roger de Lluria.

Nada más dejar las excavaciones, llegamos al aula de la Naturaleza, en donde hay una pequeña exposición de los espacios naturales protegidos de la provincia y un audiovisual sobre el ecosistema del Peñón de Ifach, que esta declarado como Parque Natural.

En la zona del aula de la naturaleza, hay una zona con mesas, donde poder hacer un picnic, o tomar algo cuando bajamos, nosotros continuamos, y tras subir un tramo de escaleras, pasamos el torno, que da acceso al parque natural.










Tras pasar el torno, y dejar a un lado una fuente, comenzamos la ascensión al Peñon de Ifach, el primer tramo es bastante sencillo, con un sendero con un piso empedrado, ancho, y protegido con barandillas de madera a ambos lados, por el que vamos ganando altura de forma constante, pero suave, y que nos lleva hasta dos miradores, donde podemos contemplar unas fantásticas vistas de la Calpe, su costa y el Puerto deportivo.

Después de una breve parada, para realizar unas fotografías desde uno de los miradores, continuamos la marcha por el sendero, que después de varias lazadas, nos deja junto a un túnel, equipado con soga.

El paso en si es sencillo, pero hay que ir con cuidado, ya que el piso es de roca, y podemos dar algún resbalón, al final del túnel, llegamos al otro lado de la montaña, con excelentes vistas al mar.









Pasado el túnel, el terreno cambia por completo, ya que el suelo esta lleno de rocas, y el sendero es algo expuesto, para sortear estos problemas, en determinados tramos, el sendero esta equipado con una soga, clavada a la pared, un sistema un poco cutre y que podría ser sustituido por sirga o cadena, mucho más eficaz y menos aparatoso.

Tras superar los tramos más peliagudos, el sendero mejora, llegamos hasta una bifurcación, si seguimos rectos nos dirigimos al mirador de los Carabineros y hacia la derecha a la cumbre, nosotros para realizar la ruta completa, nos acercamos primero al mirador.

Desde el que se obtiene una amplia panorámica del mediterráneo, y según se cuenta, en días despejados, se puede ver hasta la isla de Ibiza, pero hoy como la mayoría de días que hemos estamos, hay una bruma o calima, que nos impide verla.









Como no hemos desayunado, aprovechamos para echar un bocado rápido, después retrocedemos hasta el desvío a la cima, el calor empieza a notarse y mi mujer decide esperarme aquí a la sombra.

A partir de este punto, voy ganando altura de forma rápida, el sendero discurre por tramos de roca, muy pulida, debido al gran número de personas que suben hasta la cima del Peñón, en determinados puntos me toca hacer alguna trepada sencilla.

Debido a la estrechez del sendero, y que la dificultad aumenta algo, en este tramo se concentra bastante gente, la mayoría inexperta en el tema, que no lleva ni una triste botella de agua y se detiene cada dos por tres, en tramos muy sencillos, esto hace que vaya bastante lento y que el sol se me eche encima.

Después de una hora y cuarto desde el aparcamiento, llego a la cima del Peñón de Ifach, donde resulta complicado realizar una fotografía solo en la cima. Las vistas son alucinantes y bien merece la pena subir hasta ella a pesar del calor, después de unas fotografías, desciendo rápidamente hasta donde esta mi mujer y bajamos al aparcamiento en poco más de dos horas.

Al final hemos salido contentos con está cima, que hace de mirador de la Costa Blanca, la subida no representa ningún problema, eso si, mejor hacerla en primavera u otoño, porque en verano, hace muchísimo calor, a pesar de madrugar.















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