Se me ocurre la idea de acercarnos hasta la Sierra de Guara, ya que tengo pendientes el Tozal de Guara y el Pico las Canales de Fragineto, más conocido como Fragineto, le comento las dos opciones, y me da a elegir, al final me decanto por el segundo, ya que es algo más corto y he prometido estar en casa antes de las seis, para ir con el peque al Papa Noel. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.
Como dan buen día, aprovechamos para quedar temprano, a última hora se incorpora Chema, así que hoy seremos tres los que finalmente formamos el grupo. Para llegar hasta la Tejería cogemos la carretera de Huesca hacia Barbastro, y después el desvío hacia Loporzano. Sin entrar en la población cogemos el desvío hacia Bandalies, y pasamos las poblaciones de Sipán, Loscertales y Coscullano, pasada está población encontramos a mano izquierda una carretera que indica el embalse de Calcón o de Guara, la cogemos hasta llegar a una rotonda, y desde allí cogemos una pista de tierra durante tres kilómetros que nos deja en la Tejería, donde hay un pequeño aparcamiento para unos cinco o seis coches.
En el mismo aparcamiento, hay un panel donde nos indica varias rutas, entre ellas el Fragineto, así que desde este punto iniciamos la ruta, y cogemos un sendero que nos adentra en un extenso carrascal.
El sendero esta en muy buen estado, da la sombra, pero aunque vamos abrigados, en cuanto entremos en calor, nos va a sobrar la mitad de la ropa, transcurridos un par de kilómetros llegamos a la Ermita de la Virgen de Fabana, de origen románico, y construida en el S.XII, su exterior se conserva en un estado aceptable, pero una vez nos asomamos al interior, este se encuentra en ruinas.
Aprovechando la parada, nos quitamos los abrigos, guantes, y demás ropajes, ya que comenzamos a notar ya el calor, después regresamos al sendero principal y continuamos por el sendero que nos lleva fuera del carrascal.
A los pocos metros enlazamos con el cauce del río Calcón, el cual baja encajonado, como este otoño ha sido poco lluvioso lleva poco caudal, y lo atravesamos sin muchas complicaciones, en algunos puntos tenemos que echar el pie en algunas piedras, para no acabar mojados, y justo en el único pozo que hay reseñable en todo el recorrido, se me resbala la pierna izquierda, y la meto en el agua dos palmos. Nada más que hace buen día, y tanto la bota como el pantalón es impermeable, y no tardará en secarse, porque si no empezamos bien el día.
Una vez fuera del cauce, llegamos a una zona donde predomina el boj o buxo en aragones que significa buho, y es que su fruto tiene forma de buho. Al poco de abandonar el río Calcón, llegamos a una bifurcación de senderos, el de la derecha nos lleva hacia el Tozal de Guara y el de la izquierda hacia el Fragineto.
Aunque ambos senderos nos pueden llevar hasta el Fragineto, nosotros cogemos el de la izquierda, para regresar por el otro haciendo una semicircular. Hasta el momento la ruta no había tenido dificultad, pero en cuanto cogemos el sendero, comenzamos a ganar desnivel de forma rápida.
Como José Ángel, lleva mucho sin salir, ha salido con ganas y lleva un ritmo demoledor, aprovechando que a Chema le gusta el tema de la flora, nos detenemos un momento para descansar y nos ponemos a debatir si los árboles que estamos viendo son robles o Quejigos, al final gana el Quejigo, pero tampoco nos queda muy claro.
Tras el debate, seguimos subiendo, el sendero se encuentra en buen estado, y aunque no está marcado, hasta el momento no ofrece dudas, casi sin darnos cuenta salimos a un pequeño prado, donde se encuentra el collado de Fragineto, en este lugar nos encontramos a un grupo veterano de montañeros que han partido esta mañana de la Tejería, y han hecho cumbre en el Mondinero, y ahora se dirigén al igual que nosotros al Fragineto.
Desde el collado, tomamos dirección Noroeste hacia el Cuello de Lizana, nos volvemos a internar en el bosque, y a partir de este punto el sendero es menos claro, y tenemos que echar de vez en cuando mano del GPS, tomando de referencia la pared de roca que tenemos enfrente.
Una vez en la base de la roca, seguimos pegados a ella, dirección Noroeste, en este punto el sendero vuelve a ser claro, y además se encuentra marcado con dos franjas azules, que pertenecen a un trail que se celebra por esta zona.
Tras un corto tramo, el sendero desaparece y nos toca alcanzar la cresta, así que tras un giro a la izquierda comenzamos a subir a saco, siguiendo las marcas azules, primero nos toca hacer un sencilla trepada, y después subimos por una pedrera, afortunadamente no muy larga, tras varias lazadas llegamos a la cresta donde nos reagrupomos,y donde ya podemos ver la cima del Fragineto.
La Cresta es bastante larga, y engaña bastante ya que parece que la cima está cerca pero a medida que avanzamos parece que nunca llegamos, la cresta es sencilla y se pasa sin mayores dificultades, aunque la sensación de vacio, sobre todo a nuestra izquierda es considerable.
La verdad que el día es fantástico, y estamos disfrutando muchísimo de esta ruta, la cima cada vez esta más cerca, tras realizar una corta trepada, llegamos a la última rampa, que nos deja en la cima de Las Canales del Fragineto, que como todas las cimas importantes de esta sierra, es un amplio mirador no solo de la provincia de Huesca, sino también de Zaragoza e incluso de la de Soria y Logroño.
Por el Norte tenemos los Pirineos con los principales tres miles como Monte Perdido, Añisclo, o los distintos picos del Marboré, Vignemale, en el Sur podemos ver los Mallos de Ligüerri, y el Borón, por el Este en primer plano el Tozal de Guara y el Tozal de Cubilars, y por el Oeste el Moncayo, y la Sierra Cebollera, en el que destacan los Picos de Urbión.
Entre unas cosas y otras, nos hemos pegado casi una hora en la cima, decidimos levantar el culo, e iniciamos el camino de regreso, para no volver por el mismo sitio, continuamos recorriendo el resto de la cresta, junto con el grupo de Huesca.
El descenso por la cresta es sencillo, y suave, en alguna ocasión hemos de echar la mano, pero sin mayores complicaciones, al igual que en la ida, la cresta se hace larga de narices, algo que a nosotros nos encanta, por que es un tramo que estamos disfrutando muchísimo.
Al final de esta, llegamos a un desvío señalizado con una flecha realizada con piedras, gracias al grupo de Huesca, de momento la dejamos, y continuamos unos metros más para hacer cima en la Punta de Corcurezo, desde la que podemos ver la población de Nocito.
Despues de coronar este humilde cima, regresamos hasta el desvío y dejamos a un lado la cresta y comenzamos a descender rumbo Este, por un pequeño bosque mixto de robles y pinos, cuando salimos de el, llegamos a un prado, donde se une con la subida al Tozal de Guara desde la Tejería.
En este punto los oscenses nos invitan a seguir con ellos, para realizar otra cima, que según nos dicen solo cuatro locos conocén, tres son ellos, y el cuarto hoy no ha podido venir. La verdad que nos apetece un montón, pero al estar tanto rato en la cima parados, se nos ha hecho un poco tarde, así que nos despedimos de ellos, no sin echarle un último vistazo al mapa, y explicarnos algunas rutas poco transitadas.
Ellos continúan rectos hacia el Sureste, y nosotros, giramos a la derecha para comenzar a descender rumbo Sur, por un tramo donde predomina el matorral bajo, pero enseguida nos volvemos a meter de lleno en un espeso bosque, en algunos tramos se ve, que lo han estado limpiando, ya que vemos restos de ramas, cosa que se agradace.
Despues de un largo descenso de más tres kilómetros y medio, llegamos a la bifurcación que hemos dejado esta mañana, desde aquí el camino de regreso no tiene misterio, y volvemos a pasar por el cauce del río Calcón y la Ermita de la Virgen de Fabana.
Cuando estamos cerca de la Tejería nos sorprende en el camino un grupo de corzos y cabras, que estaban en el mismo sendero, y que salen huyendo en cuanto nos ven, después de algo más de seis horas y medias con paradas incluidas, llegamos de nuevo a la Tejería, dando por finalizada está ruta, que como diría nuestra blogera Pirene, hay que ponerla con la etiqueta de triunfada.