domingo, 1 de diciembre de 2013

Ermita Virgen de la Peña - Castillo de Alfajarín y Toro de Osborne (Ida por Camino Natural de la Alfranca y Vuelta por La Puebla de Alfinden)


El pasado fin de semana por causa del tiempo me quede en casa, así que este tengo que hacer algo si o si, mando un mail a David, haber si hace alguna salida asequible para mí, pero me comenta que se va hacer esquí de travesía, y yo esquiar nada de nada, así que aunque dan algo de viento para el domingo aprovecho para ir hasta Alfajarín con la btt y subir hasta el Toro de Osborne. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.

 
Como no vivo en Zaragoza, me acerco en coche hasta el aparcamiento que hay debajo del Puente Manuel Gimenez Abad, en este punto confluyen varias rutas como el Camino Natural de la Alfranca, el Anillo Verde Sur de Zaragoza y el GR99.

Cuando bajo del coche, veo que hace bastante más viento del que pronosticaba nuestro amigo Maldonado, pero una vez aquí, no hay vuelta atras, asi que me monto en la bici, e inicio de la ruta desde el aparcamiento.

La pista se encuentra en muy buen estado, es amplia, y va paralela al cauce del río Ebro, que baja con un buen caudal, a los pocos metros la pista se bifurca en dos, yo voy por la de la derecha que desciende ligeramente, y unos metros más tarde ambas se vuelven a unir.

Como no se como va a terminar la cosa hoy, dejo a mi izquierda el soto de Cantalobos, y continúo recto, paso por debajo del puente del cuarto cinturón, y trás un corto repecho me detengo en el mirador del soto de Villarroya, donde tengo una amplia panorámica del río Ebro.




A pesar del mal día, hay bastante transito de gente, tanto a pie como en bicicleta, después de la breve parada prosigo la marcha dirección sureste, dejo a mi derecha el desvío hacia el Anillo Verde Sur de Zaragoza, y unos metros más tarde cruzo la Pasarela del Bicentenario, nombre que recibe como conmemoración de los sitios de Zaragoza.

Desde la pasarela hay una amplia vistas de la huerta de Movera, que es regada por la acequia de Urdana con agua proveniente del las aguas del río Gállego, desde aquí continúo recto por la margén izquierda del río, paso junto a una chopera, y llego hasta una bifurcación, donde cojo el camino que se encuentra marcado con una señal de prohibido el paso.

Siguiendo el camino, dejo atrás una pequeña urbanización, y una finca ganadera, nada más pasarla me detengo un instante para ver uno de los múltiples meandros que se han formado en el río.

La pista hasta el momento siempre va paralela al río, por lo que no tiene pérdida, es un momento dado, hasta se han tomado la molestia de crear un sendero independiente para los caminantes, algo que sinceramente no le veo mucho sentido, ya que el camino tiene unos tres metros de ancho y es compatible para ir a pie, en bici e incluso a caballo, pero se ve que en aquellos tiempos sobraba la pasta.

En uno de los prados, hay un grupo de vacas descansando y pastando, algo que desgraciadamente no es fácil ver, tan cerca de la ciudad, más adelante llego a una nueva bifurcación debidamente señalizada donde hay una fuente.

De los tres caminos, tomo el del medio, que tiene una pequeña pasarela de madera que salva una acequia, continúo por el durante un par de kilómetros, y cuando estoy cerca de Pastriz, giro a la derecha, paso junto a un parque infantil, situado al lado de las piscinas municipales y enlazo con la carretera de acceso a la Finca de la Alfranca.

Cuando estoy llegando a la Finca, abandono la pista, giro a la derecha, cojo un camino de tierra que me lleva cerca del observatorio, una vez lo dejo atrás, hago un doble giro a la izquierda, y paso junto al Palacio de los Marqueses Ayerbe, más conocida como la Casa de Palafox.

El camino me lleva por toda la parte trasera de la Finca de la Alfranca, cuando esta finaliza, giro a la derecha y continúo recto rumbo E, paralelo a la acequia de Pina, cuando el gps me indica un giro a la izquierda, me encuentro con que no hay ningún camino.

Tras echar un vistazo a la zona, veo que hay un camino paralelo al otro lado de la acequia, amplio el zoom del gps, y veo que si retrocedo trescientos metros encontraré un desvío, así que media vuelta y retrocedo, cuando lo hago veo que el viento es muy fuerte y el regreso a Zaragoza va a ser morrocotudo, ahora ya da igual.

Llego al desvío, cruzo un pequeño puente de cemento, y llego a la otra orilla, continúo durante medio kilómetro giro a la derecha rumbo N, y nada más hacerlo, ya puedo ver a lo lejos el Toro de Osbone, el Castillo, la Ermita y la población de Alfajarín.







Me adentro en Alfajarín, callejeo por el pueblo, hasta la altura de la Iglesia de San Miguel Arcángel de estilo mudejar, construida en el S.XII y declarada como bien de interés cultural. Desde ella continúo recto, paso por un túnel para salvar la autopista A-2 y llego hasta una bifurcación de caminos, desde donde parte varias rutas.

Para subir a la ermita, hay dos opciones, la primera es a la izquierda por una corta subida, pero esta tiene un tramo final de escaleras, así que me voy por la segunda que indica "Toro", así que tomo el camino asfaltado de la derecha que va en una ligera subida al principio, pero que en las rampas finales tiene porcentajes cercanos al 20%, y que me dejan para el arrastre.

Al final de la subida, hay una amplia explanada, donde hay un pequeño aparcamiento, desde el desciendo unos metros por unas escaleras y me acerco a la Ermita de la Virgen de la Peña, que no tiene relevancia histórica ya que fue construida en el S.XX, y tan solo cabe destacar que en su interior hay una imagen gótica del S.XIII.

En la ermita dejo la bicicleta, y me voy caminando hasta un mirador, desde el que hay una amplia panorámica de Alfajarín y su huerta, desde el mirador continúo caminando hasta el Castillo de Alfajarín de origen árabe, construido en el S.XI, la torre ha sido recientemente restaurada, y accedo a su interior a través de una pasarela de madera.

Visitado el castillo, regreso hasta la ermita, cojo la bicicleta, y desciendo unos metros por la pista hasta la base del castillo, donde hay un palo con marcas azules que indican el sendero ha seguir para ir al Toro.

Muy cercano al sendero balizado, se ubica un camino que se encuentra en mejor estado y es más sencillo, yo voy alternando ambos, hasta justo la última rampa antes de llegar al toro, donde me bajo de la bicicleta y asciendo caminando, ya que es una subida muy pronunciada y el piso se encuentra muy descompuesto.



Una vez en el Toro, hago una breve parada, y me marcho pitando, ya que hace una ventolera de mil demonios, y un frió que pela, desciendo con cuidado la rampa de acceso y continúo recto por una trialera, que en sus primeros metros se pedalea bastante bien, pero después la cosa se pone más difícil, ya que es un corto, pero pronunciado descenso, donde me toca jugar con el freno.

Casi al final, bloqueo demasiado el freno y acabo besando el suelo, la cosa no ha sido mucho, pero los últimos cincuenta metros, desciendo a pie, para evitar otro susto.

Una vez a la altura de la autopista, giro a la izquierda, y paso por debajo de un túnel que salva la autopista, nada más pasarlo, llego a una intersección con varios caminos, dos de ellos van prácticamente paralelos a la autopista, y en un principio da igual coger uno u otro, yo escojo el segundo que va algo mas alejado de la autopista y así me evito el ruido de la circulación, ya que el viento me lo voy a comer escoja el que escoja.



El camino se encuentra en buen estado, y el piso es bueno, el viento como era de esperar me pega de lleno, y esos 25 km/h que pronosticaba el Sr. Maldonado, ni de coña. El viento pega fuerte así que como tengo un buen trozo, quito el plato grande, y con el mediano chino a chano, voy ganando terreno.

Como había previsto, ambos camino acaban uniéndose, la idea inicial era volver por este camino hasta Zaragoza, pero cuando enlazo con las calles de un polígono industrial cerca de La Puebla de Alfindén, decido cambiar el plan inicial, ya que recuerdo que antiguamente había varios caminos que unián está población con la ribera del Ebro.

Le hecho un vistazo al mapa, y más o menos me queda claro, así que cuando paso una urbanización y llego a una nave industrial, giro a la izquierda dirección S y rodeo el polígono industrial y unas urbanizaciones, para salir a la carretera nacional, justo en la entrada a la Puebla de Alfindén. 

Desde aquí, cruzo la nacional, y giro de nuevo a la izquierda, rodeo la puebla de Alfindén, y en una rotonda cojo rumbo S, hacia la Charca de los Patos, donde me detengo para hacer una fotografía.






La pista está asfaltada, y el viento me pega de lado, pero un poco a favor, algo que se agradece, en algún tramo la pista se encuentra en mal estado y voy con precaución.

Al final de la pista puedo ver el complejo de la Finca de la Alfranca, por la que paso a escasos metros y enlazo con el Camino Natural de la Alfranca, por el que regreso algo más protegido del viento hasta la Pasarela del Bicentenario.

Para no hacer el regreso igual, decido ir por la margen contraria, desciendo unos metros y enlazo con una amplísima pista de tierra, sin ninguna protección, donde el viento me pega de lo lindo y en un par de ocasiones está a punto de tirarme al suelo.




Cuando la pista gira a la derecha, está desaparece y se convierte en un sendero por el que me adentro en el Soto, por un sendero muy disfrutón, y en el que estoy totalmente protegido del viento, al final de Soto, llego a una pequeña chopera, con el suelo cubierto de hojas, tras pasarla, enlazo con el camino del vado, paso por debajo del puente del cuarto cinturón y continúo paralelo a este durante un par de kilómetros.

Como este tramo es muy monótono y pega mucho viento, en cuanto puedo giro a la izquierda y me adentro en el rincón del Vado, donde me protejo del viento, aunque en un par de tramos tengo que echar pie a tierra, ya que hay un par de socavones importantes.






Ya en Zaragoza, cruzo la pasarela de madera que salva el río Gállego, salgo al Parque del Gállego, desciendo hasta las proximidades del cauce del río y continúo por un camino asfaltado, paralelo al río, perteneciente al Anillo Verde Norte de Zaragoza.

Al final del parque, a la altura del Club Deportivo Arenas, enlazo con el carril bici, subo hasta la pasarela del Azud, la cruzo, y desciendo hasta el aparcamiento bajo el Puente Manuel Gimenez Abad, dando por finalizada la ruta.






6 comentarios:

  1. Hola Eduardo,
    Veo que al final te diste buena paliza, sobre todo por el puñetero viento.
    Es peligroso dejarse el regreso en contra del cierzo, pero ya veo que tenías algún plan B en la manga para burlarlo.
    Una vez, hace muuuuchos años y me compré la primera bici, recuerdo que me fui más allá de Pina, y yo pensaba, pues que ligero voy, estoy más fuerte de lo que pensaba, voy a seguir un poco más.... y luego casi muero en el regreso. Llegué a casa de noche y caminando los últimos kilómetros. Creo que estuve dos meses sin volver a tocar la bici.

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    1. Hola David, pues iba a ir entre semana, que no daban viento, pero al final como "en teoria daban 25 vientos de 25 km/h", pues tampoco me parecio tanto, el problema es que hacía muchísimo más viento. En días como estos la zona de la carretera de Castellón y la de Barcelona, mejor no tocarlas, porque si hay viento, la vuelta da en contra. Días como este son buenos para hacer el Canal Imperial de Aragón desde Tudela hasta el Burgo, tengo en mente esa actividad, haber si engaño a alguién, saludos

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  2. Muy buena vuelta, la tendré en cuenta porque hace mucho que quiero ir por allí a andar en bici. Eso sí, tendrá que ser un día de viento cero jejeje.
    Por cierto, ¿soy yo o se ven mejor las fotos?
    Saludos

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    1. Hola Jonathan, la zona está bien para ir con la bici, y da muchas posibilidades, eso si mejor sin viento, aunque ya sabes que por esta zona, es complicado que no haya viento. En cuanto a las fotos, he realizado varias modificaciones en el blog, con la idea de poder aumentar de tamaño las fotografías, y la verdad que está mucho mejor así, Saludos

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  3. El toro y las crestas de Alfajarín, qué recuerdos de la Transmontesblancos!!!!!. Muy buena ruta por los alrededores de Zaragoza mezclando la estepa y el verde de las huertas.
    Saludos,

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    1. Hola Ruben, para correr por el monte, tiene que estar muy bien, para la btt, en los descensos hay que saber controlar muy bien los frenos, sino es fácil irse al suelo, como me paso a mi. Saludos

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