domingo, 15 de diciembre de 2013

La Ruta de los Bécquer (Monasterio de Veruela - Castillo de Trasmoz - Litago)


El sábado sale un día fantástico, sin niebla ni viento, así que que mañana aprovecharemos para hacer alguna ruta. Hoy domingo nos levantamos, no madrugamos para aprovechar el sol de la mañana, y cuando levantamos la persiana, nos encontramos con la dichosa niebla.

Como no llevamos en mente ninguna ruta en particular, echo un vistazo a una de las muchas rutas pendientes que tengo, me acuerdo de la Ruta de los Béquer que se inicia en el Monasterio de Veruela, por esa zona es fácil que no haya niebla, y además es una ruta sencilla para mi mujer que hace bastante que no sale, el único inconveniente es que no hay ningún track en wikiloc, así que me llevo el gps por si hay que mirar el mapa. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.


Salimos de Cuarte con una niebla de narices, cuando pasamos Borja, la niebla desaparece, y por fin vemos el sol, a eso de las once y media llegamos al Monasterio de Veruela, donde dejamos el coche.

Aunque hace un día estupendo, nos abrigamos, miramos las murallas del monasterio y nos acercamos hasta un panel informativo donde se encuentra el inicio de la ruta. Desde allí cruzamos la carretera, nada más hacerlo llegamos a la Cruz Negra de Veruela, que recibe este nombre por su  color, y en el que cada tarde Bécquer esperaba al repartidor que le traía los periódicos de Madrid.

Desde la cruz continuamos rectos por un camino asfaltado, hasta enlazar con un camino de tierra, donde confluyen el PR-2 con sus características franjas blancas y amarillas, y la Ruta de los Bécquer, marcada con franjas blancas y lilas.

El camino se encuentra en buen estado, y es perfecto para ciclar, vamos avanzando en ligera subida, cuando llegamos al punto más alto, caminos unos metro más y llegamos junto a una caseta, que parece un refugio.

En este lugar, podemos visitar el poblado celtíbero de Oruña, mi mujer se queda, y yo decido acercarme hasta el, para ello giro a la derecha, y enlazo con un camino que se encuentra acondicionado con barandilla, que ya me explicarán para que la han colocado, porque no sirve absolutamente para nada y ese dinero, se podría haber utilizado para múltiples cosas, como la limpieza de algunos senderos que se están perdiendo, por falta de mantenimiento.

Tras un giro a la derecha, llego a lo alto del cerro, donde hay un dibujo de lo que fue el poblado, por lo visto se ha encontrado un horno de cerámica, pero a simple vista lo que veo es un grupo de casas, de los que queda en pie, parte del muros de piedra.

Una de las mejores cosas del poblado celtíbero, sin duda son sus vistas, con una amplia panorámica de todo el cordal del Moncayo y al fondo la población de Trasmoz, donde destaca su castillo situado en lo alto de un cerro.

Visto el poblado, regreso hasta el camino principal, mi mujer ha tirado para adelante, así que aligero la marcha, y me la encuentro en unos campos en busca de tomillo. Una vez juntos, seguimos por el camino, que va en ligero descenso, hasta una intersección debidamente señalizada, donde tomamos rumbo noroeste, con la población de Trasmoz frente a nosotros.

Seguimos caminando entre campos de almendros, en uno de ellos aun queda alguna almendra, y nos detenemos para coger media docena, hacemos una corta subida, y caminamos hasta llegar a Trasmoz, donde paseamos por sus calles, siguiendo los carteles que indican "Castillo".

Una vez llegamos al cementerio, accedemos a un sendero acondicionado con barandilla, por donde llegamos hasta la base del castillo, que se encuentra cerrado, ya que la visita es guiada y tiene unas horas muy concretas.

Por lo visto del castillo, no hay fechas exactas de su construcción pero se sabe que ya desde el año 1185 ya existía, está declarado como bien de interés cultural, y de todo el conjunto destaca la torre del homenaje. Según cuentan el castillo sirvió a Bécquer de inspiración para narraciones sobre historias de brujerías y aquelarres.

Desde el castillo tenemos una amplia panorámica, al fondo podemos ver Vera del Moncayo, y practicamente todo el camino recorrido. 


Junto al castillo, hay una estatua en honor al poeta, descendemos hasta el cementerio y echamos un vistazo al pdf que tenemos en el móvil, según este la Ruta de los Bécquer no entra en Trasmoz, sino que lo rodea, así retrocedemos sobre nuestros pasos hasta una bifurcación que hay a las afueras de está población.

Una vez allí encontramos las marcas blancas y lilas, y tomamos la pista que nos lleva rumbo sureste, entre campos de almendros, en una ligera subida. Una vez en el punto más alto, descendemos unos metros, aquí la pista se bifurca en dos, y unos metros más tarde vemos que una se bifurca en otras dos.

Buscamos las marcas lilas y blancas en la bifurcación de pistas, e incluso caminamos por ellas durante unos metros y no vemos ninguna, la verdad que es raro ya que hasta el momento estaba bien señalizada, mirando el pdf, y un poco por intuición decidimos continuar rectos, paralelos al barranco de Rioval.

Tras un giro a la derecha, el camino toma rumbo noroeste, cosa que ya empieza a mosquearme, ya que este rumbo en teoría nos debe de llevar hacia Trasmoz, como ya se hace tarde decidimos parar a comer, pasado un camino a mano izquierda.

Mientras mi mujer prepara la comida, decido subir caminando a lo alto de un cerro, nada empezar a caminar, puedo ver a lo lejos la población de Litago, y una pista más abajo que queda bastante a desmano, sigo caminando y cuando llego al punto más alto, veo que la pista por la que vamos lleva al castillo de Trasmoz.

Nos ponemos a comer, y le comento lo visto, y las opciones que hay, si fuese solo, me iría monte a través para enlazar con la pista que he visto abajo, pero con mi mujer lo descartamos, al final decidimos que lo mejor es subir hasta el castillo y regresar por el mismo camino.

Recogemos todo, y antes de comenzar a subir, decido bajar unos metros hasta el camino que hemos dejado a unos cincuenta metros, cuando estoy llegando al camino, de pronto veo algo brillar en una piedra, me acerco y redios, hay están las pinturas blancas y lilas de la ruta, pego un grito y mi mujer se acerca, preguntándose haber que le pasa a este chalao.

Cuando viene le digo de continuar la ruta, me dice que está cansada, y que después hay que volver, al final decidimos ir hasta Litago juntos, y una vez allí, ella me espera, y yo regreso al coche, y la voy a recoger.

Así que continuamos la ruta, el día es fantástico y hace bastante calor, el camino va paralelo al cauce del barranco de rioval, que se encuentra en el fondo, y también el embalse de rioval, de pequeño tamaño.

Debido a esta zona más húmeda, y la presencia de cardos en la orilla del camino, nos encontramos por sorpresa, una docena de setas de cardo, difíciles de encontrar a mediados de diciembre.

Ya cerca de Litago, pasamos el cauce seco del barranco de la Juncosa, y enlazamos con el PR-2, pasamos por una granja, donde un par de perros nos reciben con malas pulgas, y bajamos por un camino empedrado hasta enlazar con un camino asfaltado, que tras sortear el cauce del barranco del apio o río viejo, y unos metros más tarde el GR.90, nos deja en la población de Litago.






Una vez en Litago, mi mujer se va al bar a tomarse un café, y yo regreso al coche, una buena opción es hacerlo por el PR-2, pero como son más de las tres y media de la tarde, y no se si esa opción alargará o menguará la ruta, decido volver por mismo camino, hasta la pista donde hemos parado a comer.

Una vez allí, y para comprobar si el camino bueno, venía desde el castillo, subo por la pista durante unos metros, hasta que lo visualizo. Después comienzo a descender, y enseguida me encuentro varias marcas blancas y lilas, confirmando mis sospechas.

Una vez en el cementerio, en vez de ir por las calles de Trasmoz, cojo un camino a mano derecha que rodea la población, y que me dejas a las afueras de está, desde aquí regreso por el mismo camino por el que hemos venido, con unas fantásticas vistas del atardecer en el Moncayo y en torno a la cinco de la tarde llego al Monasterio de Veruela, dando por finalizada la ruta.

Sin cambiarme cojo el coche me voy a Vera del Moncayo, cojo la carretera de Trasmoz y en poco más de cinco minutos me planto en el bar de Litago, donde me tomo un refresco y nos vamos a Zaragoza.

P.D.: La ruta comentada es tal como la realizamos, pero dado que no hay ningún track sobre esta ruta, y el pdf no es muy claro, el track que he subido lo he modificado adaptándolo a la ruta original. La diferencia es mínima, ya que al final lo único que cambia es el tramo circular a Trasmoz.







10 comentarios:

  1. Interesante ruta y explicaciones, las fotos enriquecen el blog (más aun si cabe).
    Saludos

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    1. Hola CHEBACA, ruta sencilla, pero entretenida, y con buenas vistas al Moncayo, saludos

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  2. Hola Eduardo,
    Esta ruta, casi igual, la realicé con la familia hace unos años. Hice igual que tú, subí al poblado celtíbero mientras los demás continuaban por el camino y luego los alcancé, je je.
    Qué chulo está el Moncayo !!
    Saludos.

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    1. Hola David, es una buena ruta para realizar en familia, el Moncayo está fantástico y ayer era un día perfecto para hacer cumbre, hacia calor, ni una gota de viento y con el cielo totalmente despejado, Saludos

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  3. Vaya, que pena no seguirla completa... El camino continuaba tras el cementerio. A unos metros de él, está el barranco por donde tiraron a la bruja Casca, hay dos carteles interpretativos más antes de llegar a Litago.

    Cuando pueda subiré la ruta a wikiloc.

    Saludos!

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    1. Hola Rocío, pues es que el mapa que salia en el pdf dejaba a un lado Trasmoz, y junto al cementerio no había ninguna señal, de todas formas al final la realizamos entera, porque el tramo que nos saltamos que es un kilómetro lo hice de regreso. El track como comento esta modificado, y adaptado a la ruta original, saludos

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  4. Dejo video con el sendero: https://www.youtube.com/watch?v=6jrZq07QBFk Muy recomendable en primavera.

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    1. Me ha gustado mucho el video, viendo las fotografías veo ambos coincidimos en los puntos más bonitos a fotografiar, el Moncayo estaba precioso, y además el día acompaño, saludos

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  5. Esto de la perdida debe ser cosas de las brujas :)
    Por cierto, ya que hablas de abrir senderos, me han comentado que por fin han limpiado el que remonta el barranco de Valdeplata en Calcena. A ver si me acerco a verlo, que casi no me lo creo.

    Abrazos.

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    1. Dicen que donde nos perdimos tiradon a una :). Me alegro que lo hayan limpiado, haber si hacen lo mismo con otros, que es una pena que se pierdan. Saludos

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