miércoles, 17 de noviembre de 2010

Daroca

Llevábamos tiempo queriendo visitar Daroca y es que hemos pasado infinidad de veces por ella, ya que antiguamente la carretera que va a Teruel pasaba por el pueblo, ahora con la autovía este se ha quedado a unos 5 kilómetros y solo se pasa si se va de propio o a algún pueblo de la zona.
Para los que no conozcáis esta población, comentaros que se encuentra amurallada y que cuenta con un total de 3, 5 kilómetros de muralla de los que conserva gran parte, además se encuentra ubicada en un barranco entre dos montañas, en lo alto de una de ellas se encuentran los restos del Castillo Mayor. 
Para recorrer Daroca y su entorno existen 3 rutas, la primera es la ruta monumental que recorre los monumentos de esta población, la segunda de las rutas, es la ruta del castillo una pequeña ruta que nos conducirá hasta los restos del Castillo Mayor, con una duración de unos 20-25 minutos la cual también se encuentra señalizada y por último la ruta de las murallas que durante un tramo es la misma que la del castillo pero que después continua rodeando el pueblo y nos permite ver los diferentes tramos de muralla que todavía se conservan, según nos indicaron esta dura en torno a 1:15 h.
La ruta Monumental, la comenzamos desde la Plaza de España, lo primero que visitamos es la Iglesia Colegial de Sta. María de los Sagrados Corporales, del interior cabe destacar el altar mayor de origen renacentista, y del exterior el ábside de estilo románico, la antigua puerta principal llamada la puerta del perdón de origen gótico, y la torre de estilo mudéjar.




Por el camino hacia el siguiente punto nos encontramos con el Pozo de San Vicente.



Por la calle grajera llegamos a la Ermita de Nazaret que se encuentra en el punto más alto de Daroca, una de las características de esta ermita es que esta incrustada en la roca y solo es visible su fachada exterior, según cuenta la inscripción se cree que fue el primer templo cristiano.




Descendemos por la calle grajera y nos dirigimos a la plaza de San Juan donde se encuentra la Iglesia de San Juan de la cuesta de origen románico, aunque es bastante curioso ya que se mezcla el románico y el mudéjar.




Desde allí tomamos la calle Abderraman el Tuyibi que va en línea recta desde la Plaza de San Juan y llegamos a la plaza de San Miguel donde se ubica la Iglesia de San Miguel que como pasa en muchas de las construcciones de Daroca hay una mezcla de estilos principalmente porque se tardo en construir casi tres siglos, de lo más destacable es la cornisa del ábside de origen mudéjar y la portada de la puerta principal de origen románico.




Bajamos por la calle valcaliente hasta llegar a la Iglesia de Santo Domingo ubicado entre las plazas de Santo Domingo y de Ildefonso Manuel Gil.




De la iglesia sin duda destaca la torre de origen mudéjar pero como paso en la iglesia de San Juan, la primera parte de la torre es de origen románico.




Continuamos por la calle valcaliente hasta salir a la calle mayor en ella dirección a la puerta baja se encuentran el Palacio de los Terrer de Valenzuela y la casa Palaciega, de este último tan solo destacar que es de estilo barroco y destaca su entrada compuesta por un arco de medio punto.


Desde allí vamos andando hasta la Puerta Baja, esta data del S.XIV, la puerta baja o fondonera, está compuesta por dos torres una a cada lado, unidas por una galería que en su parte más baja tiene forma de arco, en medio de la galería se puede ver una serie de ventanales en forma de arcos que me imagino que en su época estarían abiertos y se utilizaría para dar más luz a la galería. Traspasamos la puerta y al otro lado se puede ver el escudo imperial de Carlos V.


A unos metros de la puerta baja se encuentra la fuente de los Veinte caños construida en el S.XVI, que se divide en diez pilastras en cada una de ellas se ubican dos caños y cada caño sale de un rostro.


Desde la fuente de los Veinte caños hacia las afueras de pueblo se encuentra el Convento de los Trinitarios y el Convento de nuestra señora del Rosario nosotros nos acercamos y lo vemos por fuera pero tampoco veo nada reseñable.

De ahí volvemos sobre nuestros pasos, llegamos de nuevo a la fuente de los veinte caños, justo detrás de ella se encuentra el Portal de Valencia una pequeña puerta compuesta por un arco apuntalado.




Subimos por la calle a unos 50 metros llegamos a un tramo de escaleras, que subimos para llegar a una especie de mirador, desde donde se puede contemplar unas excelentes vistas de Daroca.




Volvemos sobre nuestros pasos, pasamos por el Portal de Valencia, vamos callejeando y volvemos a salir a la Calle Mayor, una vez en la calle mayor subimos dirección a la puerta alta de la ciudad a nuestro paso surgen varias casas palacio como el Palacio de los Luna que están rehabilitando o el Colegio de los Escolapios.




A tan solo unos metros se encuentra la Puerta Alta compuesto por un arco apuntalado con dos dovelas, a cada extremo sale un tramo de muralla que acaba en dos torreones.




Finalizando la ruta monumental acudimos al barrio de la Judería donde se encuentra  la torre de la Sisa, de forma pentagonal y en la que al igual de otros edificios se notan dos estilos, la primera fase en piedra de silla blanco y la segunda en ladrillo.




Al lado de la Torre de la Sisa se encontraban los letreros que nos indicaban el inicio de la ruta del castillo, siguiendo las indicaciones llegamos a la zona alta del pueblo y de aquí damos un brusco giro hasta tomar un camino de tierra.


El camino que tiende en una subida pronunciada pero que se puede superar sin grandes dificultades ya que hay tramos en los que han puesto escaleras.




Ya en lo más alto se pueden ver los restos de lo que fue el castillo, un castillo que se cree que es de origen musulmán, de los restos que podemos ver destaca torre rectangular construida en argamasa y mampostería.

En la base del castillo podemos ver, un antiguo aljibe que aprovechaban para recoger el agua de la lluvia.



Una vez acabamos la visita al castillo, tomamos un sendero que se dirige a la Torre del Jaque o del Cuervo. Desde allí seguimos el sendero que conduce a la Ermita de Nazaret, donde finalizamos nuestra visita a Daroca. 




Como por la tarde tenemos previsto visitar la Laguna de Gallocanta, decidimos comer en Daroca, de entre todas las opciones nos decantamos por el Restaurante el Ruejo, que se encuentra ubicado en un patio interior de la calle Mayor.


En donde además de disfrutar de una variada carta, disponen de un menú especial fin de semana por 16 €. De primero disfrutamos de un buen rissoto de setas, con verduras y parmesano, y una ensalada de frutos secos.

De segundo, cordonero asado tradicional nos sirvieron un trozo bastante grande, este venia servido junto con patatas panadera y de poste, Panacotta, todos ellos regados por vino de la zona.





sábado, 23 de octubre de 2010

Fuente de los Frailes - Pico Moncayo (2.316 m)

El Pico Moncayo, con sus 2.316 m, es el más alto de la provincia de Zaragoza y del Sistema Ibérico, y en el año 1978 fue declarado como Parque Natural de la Dehesa del Moncayo. La ascensión se puede hacer por diferentes lugares, bien por la parte soriana, que es bastante suave, o por la zaragozana, que presenta mayor dificultad, sobre todo en su parte final. Los datos de la ruta en wikiloc

Nosotros, hoy la realizamos desde el aparcamiento de la Fuente de los Frailes, dejamos el coche, nos ponemos los bártulos y cogemos la amplia pista de tierra, durante unos metros, hasta que llegamos a una curva, donde tomamos un estrecho sendero, que nos conduce por el interior de un espeso bosque, en el que destaca el pino, el haya y el roble.

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El sendero de vez en cuando, nos saca de nuevo a la pista principal, pero enseguida, nos introduce de nuevo en el pinar, chino a chano, vamos subiendo, y en apenas tres cuartos de hora, nos plantamos en el Santuario de Nuestra señora del Moncayo.

En este punto realizamos una breve parada, para echar un trago, enseguida reemprendemos la marcha, y transcurridos cien metros, llegamos a un desvío debidamente señalizado, donde cogemos el sendero que parte a nuestra derecha, hacia el circo de San Miguel, y que después de varias lazadas, nos introduce en el interior de un bosque.

A medida que vamos subiendo, el piso se vuelve pedregoso, la masa boscosa, va decreciendo, y en la lejanía podemos ver el Santuario. Justo cuando los árboles desaparecen, llegamos a la base del Circo de San Miguel, desde donde parten las dos rutas principales de ascenso al Moncayo.







La ruta de invierno, se realiza por el cucharón, una subida directa, y con un último tramo con una inclinación cercana a los 50º, como estamos en octubre, hoy subiremos por la ruta de verano, que rodea el circo de San Miguel.

Desde la base, continuamos hacia el lado izquierdo del circo, donde cogemos una estrecha senda, con el suelo pedregoso, y una fuerte pendiente, con la que vamos ganando altura poco a poco. La senda esta muy definida, debido a la multitud de gente, que sube todos los años, pero debido a la fuerte pendiente, y que continuamente va zigzazeando, se nos hace un poco larga.

Una vez arriba, llegamos a la cumbre del Cerro de San Juan (2283 m), desde la que podemos unas buenas vistas del Circo de San Miguel, y de las tierras de Soria. 

En este punto, nos detenemos un instante, para abrigarnos, ya que el cierzo, hace acto de presencia, y la sensación térmica es bastante baja, desde el cerro, podemos ver la cima del Moncayo, que se encuentra atestada de gente.

Sin más dilación, nos ponemos en marcha, y continuamos rectos, por el collado del Alto de las Piedras, donde se encuentra el límite imaginario de provincias, tras una sencilla y corta subida, llegamos a la imagen de la Virgén del Pilar, y unos metros después al vértice geodésico, que marca la cima del Moncayo, con sus 2.316.

Debido a la cantidad de gente que hay (parecen las rebajas del Corte Inglés), nos toca esperar un rato para hacernos la foto de rigor, una vez hecha, nos refugiamos en uno de los vivac, para echar un bocado.

La vuelta la realizamos por el mismo camino, y en el albergue nos detenemos una rato para echarnos una cervecita.







domingo, 19 de septiembre de 2010

Ruta Circular por los Mallos de Riglos (Riglos-Collado del Mallo Fire-Campo de As Articas-Collado de San Román-Riglos)

Mallo, es un vocablo aragonés que significa Mazo, los Mallos de Riglos son junto con el Naranco de Bulnes, dos paraísos para los escaladores, dada la gran variedad de vías abiertas, nosotros como de escalar no tenemos ni idea, vamos a realizar hoy una ruta circular por los Mallos y su entorno. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.



Dejamos el coche, en el aparcamiento que se encuentra ubicado a la entrada del pueblo, a tan solo unos metros nos encontramos con un gran panel donde nos indican varias rutas a realizar por la zona, le echamos un vistazo por curiosidad, por que nosotros tenemos claro la ruta a realizar.

Seguimos la marcha y atravesamos el pueblo hasta llegar a la pista, que se encuentra junto a la base del Mallo Pisón, nuestro objetivo en este primer tramo es seguir el tramo balizado como GR-HU98, identificado con una bandera de color blanco y amarillo.


A unos 200 metros llegamos a un desvió, a mano izquierda baja al rió Gallego con el mismo final pero con diferente recorrido en su inicio, nosotros cogemos el que sigue recto, el camino cambia de repente y pasamos de una amplia pista a una senda algo estrecha, pero en la que caben dos personas al mismo tiempo, el terreno es abrupto y con vegetación baja donde destaca el boj, un árbol típico del Pirineo

Comenzamos a ascender, junto al Mallo Fire, la subida es sencilla, y además al ir pegados a la pared del Mallo, hay sombra, cosa que se agradece. Tras la subida llegamos al Collado del Mallo Fire, un paso de gran belleza, ya que discurre entre los mallos Fire y Pisón.


Seguimos ascendiendo, la senda es estrecha, pero no hay sombras, tan solo vegetación baja, llegamos a lo más alto del collado, un poco apartada del camino podemos ver la fuente de Fuen d’o Mallo Torcido en la que apenas cae agua.

Nos detenemos un instante para contemplar la amplia panorámica que tenemos desde este lugar, con la Peña Rueba al fondo y el río Gallego con sus aguas azul turquesa.


Continuamos nuestro camino, hasta llegar al Collado de As articas, aquí de nuevo, realizamos un tramo de subida, hasta llegar a un desvío, tomamos el sendero a mano izquierda, que se encuentra marcado en una piedra, con las marcas blancas y amarillas, del pr.
 
Seguimos por el sendero balizado, este nos lleva en un ligero descenso a una zona de bosque quemado, debido a un incendio en el año 2008, donde se quemaron varias hectáreas.
 
El sendero es estrecho y varios árboles se cruzan en nuestro camino por lo que vamos sorteándolos como podemos, haciendo una pequeña yincana.

Al final del sendero, llegamos a un cruce de caminos, nosotros abandonamos el pr, giramos a la derecha, y enlazamos con una amplia forestal, que en una ligera subida nos lleva por medio de un pinar.

Después de varios giros, salimos a una zona despoblada, donde comienza una larga y pronunciada subida, en este punto el sol empieza a calentar, aprovechamos para realizar una parada a la sombra de un solitario pino.

Tras hidratarnos, y comer algo, continuamos por la pista hasta llegar al Collado de Santo Román, donde hay una encrucijada de caminos y senderos bastante mal señalizada. La pista por la que vamos sigue recta hacia Loarre, después sale un camino que va paralela a esta, y por último parte un sendero dirección hacia los mallos.

Como no está muy claro, decido investigar un poco por el sendero, avanzo unos metros y enseguida veo un hito, además viendo que este se dirige hacia los Mallos, decidimos continuar por este y unos metros más adelante, vemos que la elección ha sido acertada.







El sendero es estrecho, con el piso con algo de piedra, pero caminamos por el bastante bien, al final de este llegamos al Refugio Roseta. Tras echarle un vistazo, seguimos unos metros más hasta una bifurcación, donde parten tres caminos, primero seguimos rectos para ver el Mirador del Bentuso desde el que tenemos unas vistas espectaculares del terreno, con los Mallos, el rió Gallego y los pueblos de Murillo y Ayerbe como telón de fondo.



Desde el mirador, volvemos sobre nuestro pasos hasta la bifurcación, cualquiera de los dos senderos nos lleva hasta Riglos, pero nosotros tomamos el de la izquierda para descender por el barranco de los Clérigos, que se encuentra balizado con marcas azules.

El descenso es bastante pronunciado, y con algo de tierra, lo que nos obliga a descender con precaución, de vez en cuando salen a nuestro paso otros senderos, y en unos de ellos nos desviamos para ver la Fuente del Fraile, que se encuentra a escasos metros del sendero principal.

Al final del descenso, nos desviamos a la derecha, para enlazar con una amplia pista por donde transcurre el GR-1 con sus características marcas blancas y rojas. Siguiendo la pista enseguida llegamos a las estribaciones de Riglos, donde pasamos junto a una fuente y una vez en Riglos, nos acercamos a la Iglesia de Nuestra Señora de los Mallos del S.XVII, en la que hay un mirador, después descendemos por las calles de Riglos hasta el aparcamiento donde damos por finalizada la ruta.





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