domingo, 16 de junio de 2013

Barranco de las Majadillas (Río Molinal)

Llevábamos un mes preparando una salida a la zona recreativa de la Dehesa, en la Cueva de Agreda, cuando no llovía, hacía frío, y por fin este fin de semana el tiempo es bueno.

Al mediodía, aprovechamos para jugar en el río, y después aprovechamos que en esta zona del Moncayo todavía se puede hacer fuego, para hacer una parrillada, para bajar la comida, aprovechamos para realizar una corta ruta por el barranco de las Majadillas, también conocido por el Río Molinal, donde sus aguas nacen en el alto del Corralejo, próximas a las cimas del Moncayo, Morca y Lobera. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.



El inicio de la ruta, lo hacemos desde la misma zona recreativa, caminamos unos metros por la pista principal, hasta que nos desviamos a la derecha, para pasar por una pasarela de madera, que nos permite pasar a la margen del río, que este año baja con bastante caudal, pero que en otro años se puede pasar más adelante, sin la necesidad de ir por la pasarela.




Una vez en la margen contraría, tenemos dos opciones, subir por un amplio camino, o ir por un estrecho sendero, paralelo al cauce del río Molinal. Como conozco con los ojos cerrados, este sendero, decidimos subir por el, y descender por el camino, los primeros metros el sendero está limpio de vegetación, pero enseguida el matorral bajo, aparece, y andamos con precaución para no arañarnos las piernas.

El sendero esta muy dejado, y tan solo es transitado por algunos pescadores, entre los que yo me cuento, por lo que en determinados puntos, este desaparece y nos guiamos siguiendo las zonas donde está el suelo más claro de vegetación, pero siempre cercanos al cauce del río, que nos sirve de guía.

En una pequeña poza, con dos grandes piedras, aprovechamos para hacernos unas fotografías, y en una roca cercana, podemos ver un bonito ejemplar de lagarto verde, característicos de esta zona, pero que no suele ser fácilmente visible.





Si se va por las mañanas, es fácil ver algún corzo, bebiendo en el río, e incluso alguna vez jabalíes  aunque estos mejor no verlos, por si las moscas, ya que aunque son animales que tienden a huir, si se encuentran acorralados, atacan, y pueden dar un buen susto.

Después de las fotografías, continuamos caminando, en algunos tramos, nos alejamos un poco del río, pero enseguida, volvemos cercanos a su cauce, como el peque, va en bañador, se ha arañado alguna vez, y comienza a quejarse, así que en un pequeño salto de agua deciden esperarme, mientras yo visito las cascadas.



Desde este punto, me quedan diez o quince minutos para llegar hasta ellas, así que acelero el paso, y continúo por el sendero, que en algunos tramos mejora considerablemente, casi llegando a las cascadas, el río se vuelve más bravo, y puedo ver múltiples cascadas, de escaso tamaño.

Cuando alcanzo la primera cascada grande, de repente sale huyendo y bramando, un bonito ejemplar de corzo, que me deja sorprendido, ya que a estas horas en casi imposible verlos, pero me imagino que hoy pocos o ningún pescador, a estado en el río.

Unos metros más adelante, el corzo, se ha detenido, y observa mis movimientos  intento acercarme para hacerle una fotografía, y justo cuando lo tengo enmarcado y voy a disparar la cámara, sale huyendo, con lo que me deja con las ganas.

Como ya he subido unos metros para fotografiarlo, asciendo un poco más para llegar a una segunda cascada, donde decido darme la vuelta. Si se quiere continuar es fácil, tan solo hay que ladear las cascadas por la derecha, y se sale a una amplia pradera, si se continúa el sendero, este deja en el alto de corralejo, y desde allí se puede coronar el Moncayo, haciendo la bajada por el GR.90, o descender por el mismo barranco de las Majadillas, hasta enlazar con el camino de la Mota.





El descenso lo hago por el mismo sendero, unas veces acorto un poco, para no dar tanto vuelta, una vez llego donde se encuentra la familia, avanzamos durante poco más de cincuenta metros campo a través, hasta enlazar con el camino de descenso, que en sus primeros metros es un simple sendero, pero que enseguida se amplia.

Debido a las continuas lluvias y nieves, el camino esta algo embarrado, pero lo salvamos sin marcharnos, sin mayores complicaciones, al final del camino, llegamos a una amplia pradera, en la parte derecha del cauce, al que nos acercamos durante unos metros, hasta llegar de nuevo a la pasarela de madera, por donde cruzamos a la margen contraría, y unos metros a la zona recreativa, donde damos por finalizada esta bonita ruta.





2 comentarios:

  1. Instructiva y gratificante ruta para conocer la cara oeste del Moncayo.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Hola Chebaca, una zona muy desconocida, pero que tiene rincones muy chulos, como este. Saludos

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