domingo, 12 de noviembre de 2017

Ascensión por el valle de la Canal Roya, a los ibones de Anayet, pico Anayet (2.574 m), y Vértice de Anayet (2.555 m), descenso por el barranco de las Negras


El valle de la Canal Roya, es un valle de origen glaciar, que debe su nombre al color rojizo de las piedras, y a la tierra de origen volcánico. Es recorrido en su totalidad por el barranco de la Canal Roya, primer afluente del río Aragón por su margen izquierda, que nace en el ibon más al Norte de los ibones de Anayet.

Rodeado de dos miles, de entre todos sin duda destaca la figura del pico Anayet, que con 2.574 metros, es la máxima elevación del valle, cuyo macizo era una antigua caldera, de la que tan solo se conserva el pitón volcánico, que hoy en día, es lo que se conoce como el pico Anayet.

Numerosas son las rutas de acceso, aunque sin duda la más utilizada, es la que desde el Corral de las Mulas, atraviesa la estación de esquí de Formigal, pasando por los ibones de Anayet, que forman unas de las estampas clásicas del pirineo aragonés.

Como este recorrido, lo he hecho en varias ocasiones, hoy voy a realizar una circular subiendo por el valle de la Canal Roya, para ascender al pico Anayet y más tarde al Vértice, para de esta manera, desde el Cuello de Anayet, que divide ambas cimas, iniciar el descenso por el desconocido barranco de las Negras, que es utilizado en invierno por los esquiadores. 

Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc, y para saber como llegar al punto de inicio, en el siguiente enlace  "Como llegar"




Para la jornada de hoy, las previsiones meteorológicas son mejores que ayer, que tuve que darme media vuelta, cuando ya estaba en el aparcamiento. Como es una circular bastante larga y quiero estar en Jaca a la hora de comer, me levanto temprano; sobre las ocho de la mañana, llego al aparcamiento de Canal Roya, donde tan solo hay un par de vehículos.

A pesar de la mejoría anunciada, la mañana es desapacible, la temperatura es de 4º, corre un fuerte viento, y el cielo está parcialmente cubierto de nubes; vamos que hace un frío de narices!. Como no esperaba que hiciera tanto frío, tan solo llevo puesto una térmica de manga larga y un cortavientos, aunque afortunadamente en la furgoneta siempre llevo un forro polar, así que sin pensármelo dos veces, me lo pongo de capa intermedia y rápidamente inicio la marcha, desde el mismo aparcamiento, donde por un puente, cruzo el cauce del río Aragón.

Una vez en la otra margen, enlazo con un amplio camino de tierra, por el que en suave ascenso, alcanzo los restos de la Fundería del Anglassé, un conjunto industrial, que se creo para la fundición del cobre y el hierro que se extraía en la Canal Roya, de la que tan solo queda en pie la chimenea, construida en piedra, y reforzada en su base con sillares.

Siguiendo las marcas blancas y rojas del GR.11, que no abandonare hasta el Cuello de Anayet, el camino me introduce en un bosque de pinos, por el que alcanzo un desvío a la derecha, que permite bajar hasta Canfranc, opción que por supuesto descarto, aunque me hace recordar, que desde Canfranc, podía haber realizado está circular, uniendo el descenso por el barranco de las Negras, con la Canal de Izas.

Dirección Norte/Este, continúo caminando por un bosque ralo, desde el que puedo disfrutar de las vistas, que voy dejando a mi espalda, en el que sin duda destacan las cimas del pico del Águila, la Punta Tortiellas, el Lecherín, también conocido como la Garganta de Borau, y el Aspe.

Ya por terreno llano, los pinos se entremezclan con algunas hayas, que sin tener un gran porte, junto con el rojizo de la tierra, dan la nota de color al recorrido. Transcurridos veinte minutos, salgo del bosque, y unos metros más adelante, llego a la fuente del Cerezo, en la que aprovecho para llenar las botellas.

Sin apenas detenerme, sigo por amplio camino, disfrutando de las vistas hacia el pico la Raca, con su característico color rojizo, que da nombre el valle. Sobre la cota 1.475 metros, llego hasta una bifurcación perfectamente señalizada, donde me detengo un instante para quitarme el forro polar y esconderlo entre la maleza, ya que aquí apenas sopla el viento.

Desde el aparcamiento de Canal Roya, cruzo por un puente

Las aguas del río Aragón

Donde enlazo con un camino de tierra, por el que llego a los restos de la Fundería del Anglassé

Siguiendo las marcas blancas y rojas del GR.11, me adentro en el bosque

Por el que llego hasta una bifurcación, donde puedo bajar hasta Canfrac


Aunque yo continúo por el camino principal, por un bosque ralo, en el que se mezclan los pinos con las hayas
Desde el que disfruto de unas bonitas vistas al pico del Águila, la Punta Tortiellas, los Lecherines y el Aspe

Transcurridos veinte minutos, salgo del bosque, y unos metros más adelante, llego a la fuente del Cerezo

Desde la fuente, sigo por amplio camino dirección Norte/Este, con vistas al pico la Raca
Hasta que sobre la cota 1.475 metros, llego a una bifurcación perfectamente señalizada

El camino original, discurría por la margen derecha del barranco, pero por desprendimientos se encuentra cerrado. Ahora, han habilitado un nuevo sendero, por el que pausadamente me voy acercando hasta el cauce del barranco de la Canal Roya, que cruzo por un puente de hormigón, desde el que obtengo unas bonitas perspectivas del valle de la Canal Roya.

Una vez en la margen izquierda, continúo dirección Norte/Este, tomando de referencia las marcas blancas y rojas, por un precioso sendero, que entre zonas de pastos, salpicado con algún que otro ejemplar de pino silvestre, voy dejando poco a poco en lo hondo, el cauce del barranco, en el que desembocan varios arroyos.

Apenas superado el tercer kilómetro, el antiguo sendero que transcurre por la margen derecha del barranco, converge en el sendero actual, a través del puente del Vado, donde hay un panel direccional, que indica que faltan casi dos horas y media hasta los ibones de Anayet.

En este punto, se inicia la parte circular del recorrido, que se puede realizar en ambos sentidos. Para ascender por el barranco de las Negras, no hay un sendero definido, así que la mejor opción es realizar este tramo en subida, ya que es más fácil orientarse, pero como el tiempo no es muy bueno, por si empeora, prefiero subir por la Canal Roya, que es todo por sendero, y una vez en la cima del Vértice de Anayet, dependiendo del tiempo, decidiré cerrar la circular, o bajar por el mismo sitio.

Dicho y hecho, prosigo por el sendero principal hacia la Rinconada, atravesando extensas praderas repletas de lirios, por las que llego hasta el refugio de Canal Roya o de Lacuás, que es utilizado por los animales para cobijarse, por lo que se encuentra en un estado lamentable, así que para pernoctar, la mejor opción es hacerlo en tienda en la campa contigua, o más arriba en la zona de la Rinconada.

Próximo al refugio, me detengo unos minutos para quitarme el cortavientos, mientras echo una mirada atrás, para disfrutar de las vistas del valle, en el que el sol se va introduciendo, aunque en las alturas todavía el cielo permanece muy cubierto, así que lo coloco en el exterior de la mochila, porque seguro que más adelante me tocará volver a ponérmelo. 

Por el sendero nuevo, me acerco hasta el cauce del barranco de la Canal Roya

Que cruzo, por un puente de hormigón

Ya en la margen izquierda, prosigo por un precioso sendero, tomando de referencia las marcas blancas y rojas

Entre zonas de pastos, salpicadas por algún pino silvestre, dejando en lo hondo, el cauce del barranco

En el que desembocan varios arroyos

Pasado el tercer kilómetro, las dos variantes del GR.11 se juntan en el puente del Vado
Donde continúo por el sendero principal, atravesando extensas praderas, repletas de lirios

Hasta que llego al refugio de Canal Roya o Lacuás, que se encuentra en un estado lamentable

En el que me detengo, para echar un mirada atrás, mientras me quito el cortavientos

Tras la pausa, continúo por el fondo del valle, vadeo el barranco de las Negras, que apenas lleva agua, y desemboca unos metros más abajo, en el barranco de la Canal Roya, que en este tramo baja encañonado, formando una sucesión de preciosas cascadas y pozas, en las que hoy no apetece darse un baño.

Chino a chano, voy descendiendo hacia el cauce del barranco, siguiendo los hitos que hay depositados a lo largo del sendero, que no tiene pérdida, ya que el mismo cauce me sirve como referencia, por el que voy atravesando la zona conocida como el Mal Paso, donde aparece la figura del Espelunciecha, y unos metros más adelante, comienza a asomar el pitón volcánico, que conforma la cima del pico Anayet, primer objetivo del día, mientras atrás va quedando el pico la Raca.

Dirección Sur/Este, alcanzo la extensa zona de pastos, conocida como la Rinconada, donde el valle se abre, y desde el que disfruto del amplio circo que conforman las cimas de la Punta Espelunciecha, y el pico Anayet, quedando a la derecha de este, el Vértice de Anayet, cuyas cimas están separadas por el Cuello de Anayet, por el que descenderé (si el tiempo lo permite) por el barranco de las Negras.

Mientras hago unas fotografías, coincido con un montañero de Pamplona, que prefiere pasar los San Fermines en el pirineo, fuera de la masificación que por estas fechas se concentra en la ciudad. Su idea es ir hasta los ibones de Anayet, así que de momento vamos a compartir el recorrido, ya que el pensaba que se encontraban en la Rinconada, pero le explico que están al otra lado del circo, en la zona conocida como los Llanos de Anayet.

Aclarado, seguimos por la margen izquierda de un decrecido barranco de la Canal Roya, que serpentea a lo largo de la pradera, alimentado por el desagüe de los ibones de Anayet, que cae sobre el circo, formando la cascada conocida como el “Salto de Agua”, creando un recoleto rincón, de paz y tranquilidad, donde un numeroso grupo de vacas, pastan a sus anchas.

Tras la pausa, continúo por el fondo del valle; vadeo el barranco de las Negras
Que desemboca unos metros más abajo, en el barranco de la Canal Roya

Que en este tramo baja encañonado, formando una sucesión de preciosas cascadas y pozas

Siguiendo los hitos, voy descendiendo hacia el cauce del barranco

Donde aparece la figura de la Punta Espelunciecha

Y unos metros más adelante, asoma el pitón volcánico, que es lo que hoy conocemos como el pico Anayet

Mientras atrás va quedando la Raca

Dirección Sur/Este, alcanzo la Rinconada, donde emerge el circo que conforma Espelunciecha y Anayet

En este bucólico lugar, el ganado pasta, mientras el barranco de la Canal Roya serpentea



Alimentado por la cascada del "Salto del Agua", proveniente del desagüe de los ibones de Anayet


Sin llegar hasta la base del circo, el sendero se desvía hacia nuestra derecha, realizando diversas lazadas; comenzamos a ganar desnivel de forma rápida, disfrutando de una amplia vista del valle de la Canal Roya, por un sendero bien trazado, por el que metro a metro, vamos superando los casi trescientos metros que tenemos hasta el collado, tomando de referencia las marcas blancas y rojas del GR.11.

Después de casi tres horas de caminata, alcanzamos el collado, donde el tiempo es desapacible, la niebla hace acto de presencia, el sol viene y va, mientras una tímida nevada empieza a caer, cuando nos dirigimos hacia los ibones de Anayet, dejando a nuestra derecha el sendero que se dirige hacia el pico Anayet, cuya cima comienza a cubrirse por las nubes.

Rápidamente, llegamos a la cubeta del ibón principal de Anayet, donde nos abrigamos. Sin apenas detenernos, en este punto cada uno prosigue con su camino, yo regreso sobre mis pasos hasta el collado, donde esta vez si, continúo dirección Oeste por un bonito sendero, en el que contrasta el verde de los prados, con el color rojizo de la tierra, por el que atravieso algún pequeño nevero residual, hasta la base del pico de Anayet, al que tan solo me quedan poco más de doscientos metros de desnivel positivo hasta la cima.

A partir de este punto, la pendiente se acentúa, el sendero describe varias lazadas, que amortiguan el esfuerzo a realizar, aunque la resbaladiza tierra rojiza, hace que de vez en cuando, de algún que otro resbalón. Sobre la cota 2.405 metros, alcanzo el Cuello de Anayet, desde el que tengo la opción de subir al Vértice o al pico de Anayet.

Aunque en un principio, cualquiera de las dos opciones es válida, como el tiempo esta inestable, y ahora a ratos sale el sol, que ahora me deja ver los ibones de Anayet en toda su integridad, prefiero subir primero al pico de Anayet, para hacer en estas condiciones el paso equipado con cadena.

Con esta premisa, desde el Cuello de Anayet, cojo el sendero por el que dirección Norte/Este, rodeo por la izquierda un primer espolón, donde sin apoyar las manos, alcanzo el inicio de una amplia terraza rojiza, por la que voy ganando ligeramente desnivel, hasta llegar al inicio del paso equipado con cadena, que en buenas condiciones en un paso sencillo, pero expuesto y con la roca bastante pulida, que en caso de estar mojada o con hielo, puede resultar más complicado.

Por fortuna, la nieve no ha mojado la roca, espero a que bajan un par de personas, que están finalizando, y sin más dilación, acometo este sencillo tramo, que tan solo tiene un punto de dificultad en la parte intermedia, que compruebo que ha sido modificada, por lo cual, paso al otro extremo sin ninguna complicación.

De aquí a la cima, es pan comido, así que siguiendo el sendero que va pegado a la roca, llego hasta la base de la chimenea, por la que avanzo ayudándome de las manos por pasos de II, evitando patinar, para no lanzar piedras al vacío, hasta que llego a la salida de la chimenea, donde tras un giro a la derecha, alcanzo en menos de un minuto la cima del pico Anayet, donde la visibilidad hacia la zona francesa es nula, y las nubes en la zona española, van y vienen.

Aunque en la cima hace fresco, permanezco unos minutos esperando a que se despeje. Al final la perseverancia da sus frutos, las nubes se van, lo que me permite ver toda la cresta que forman los picos Cubilillas, Arroyetas, y el Vértice de Anayet.

Sin llegar hasta la base del circo, el sendero se desvía hacia nuestra derecha
Por el que vamos ganando desnivel, echando una mirada atrás, para disfrutar de las vistas hacia la Canal Roya
Realizando varias lazadas, tomando de referencia las marcas blancas y rojas del GR.11

Por el que alcanzamos el collado, y continuamos hacia los ibones de Anayet

Que rápidamente alcanzamos, y comprobamos como las nubes, comienzan a cubrir la figura del pico de Anayet
Desde la cubeta, regreso hasta el collado, y comienzo a subir hacia el Cuello de Anayet

Donde sale el sol, y disfruto de unas bonitas vistas a los ibones de Anayet

Desde el Cuello, tomo el sendero por el que dirección Norte/Este, alcanzo el inicio de una terraza

Por la que llego al paso equipado con cadena

Superado, continúo por sendero, hasta la base de la chimenea, por la que avanzo por pasos de II

Hasta la cima del pico Anayet, donde disfruto de las vistas hacia la cresta que une el pico Royo con el Anayet

Aprovechando que el tiempo mejora, me pongo en marcha, inicio el descenso por la chimenea con mucho cuidado, ya que un par de montañeros están subiendo por ella. Una vez en la base, cojo el sendero por el que llego hasta el paso equipado con cadena, desde el que puedo ver el Vértice de Anayet, completamente despejado.

En apenas quince minutos, alcanzo el Cuello de Anayet, donde continúo por sendero dirección Sur, echando una mirada al Llano de Anayet y virando poco a poco hacia el Oeste, dejando a mi derecha el barranco de las Negras, que de regreso cogeré, para descender de nuevo al valle de la Canal Roya.

Cerca de la base del Vértice, el sendero desaparece, aunque algunos hitos tiran hacia una ladera, yo prefiero ir lo más directo posible, ya que la sensación de vacío es nula, y salvo alguna que otra terraza, avanzo a buen ritmo, utilizando en escasas ocasiones las manos, para seguir progresando hasta la cima del Vértice de Anayet, a la que llego en poco más de media hora.

La visibilidad desde la cima es más amplia, agudizando la vista, puedo ver algunas de las principales cimas del Valle de Tena, como los Infiernos, el Garmo Negro o el Palas, aunque sin duda en un primer plano, destaca la figura del pico Anayet, que junto a los ibones, forman una bonita estampa.

Tras disfrutar de las vistas, inicio el descenso por la chimenea

Una vez en la base, sigo por el sendero, hasta el paso equipado con cadena

Donde disfruto de las vistas hacia el Vértice; en apenas quince minutos llego al Cuello de Anayet

Desde el que puedo disfrutar ahora de toda la cresta que une el pico Royo con el pico de Anayet

Dirección Sur, continúo por sendero, dejando a mi derecha el barranco de las Negras
Cerca de la base del Vértice, el sendero desaparece; continúo directo hacia la cima, salvando algunas terrazas

Hasta llegar después de media hora, a la cima del Vértice de Anayet

Desde el que disfruto de unas bonitas vistas, al pico e ibones de Anayet

Desde el Vértice, se puede bajar sin senda hasta las cimas de O Porté y Chiniprés, para acabar enlazando con el GR.11, a la altura del puente que cruza el barranco de la Canal Roya. Como está opción, va en gran parte sin sendero a través de zonas de pastos, prefiero no aventurarme, ya que tengo que estar a la hora de comer en Jaca, así que al final me fijo al plan establecido, ya que el tiempo de momento aguanta.

Después de comer unos frutos secos, inicio el descenso por el mismo itinerario elegido para la ascensión, disfrutando de las vistas que tengo del pico e ibones de Anayet, hasta llegar a la altura del Cuello de Anayet, donde tras hace un giro a la izquierda, enlazo con el barranco de las Negras, por el que continúo alternando una y otra margen del barranco seco, buscando siempre las zonas más cómodas, tomando de referencia algunos hitos que van saliendo a mi paso, aunque por el momento el camino es bastante evidente.

A medida que voy perdiendo desnivel, el barranco que comienza a llevar agua, se va abriendo, hasta alcanzar un valle colgado sobre la Canal Roya, donde me deleito de las vistas que tengo hacia la Raca, y el precioso entorno que me rodea, en el que se respira paz, rota tan solo por los agudos silbidos de las marmotas o de los sarrios, que avisan al resto de la manada de mi presencia.

Mirada atrás, antes de dejar este bucólico lugar, donde el barranco desciende de forma directa hacia el fondo del valle de la Canal Roya, cuya presencia abandono, ya que los hitos me indican hacia el Oeste, siguiendo las trazas de una senda, seguramente realizada por el paso de ganado, que no tardo en descubrir, pastando en una de las laderas del valle, mientras yo prosigo un largo flanqueo hacia la izquierda, hasta alcanzar una zona de bloques.

Aunque la senda bien marcada con hitos, continúa ladeando la montaña hacia el Oeste, echando una rápida mirada al entorno, veo que me estoy alejando en exceso del barranco de las Negras, observo el GPS, y veo como yendo por la senda iría hacia la Canal de Izas, opción que alarga en exceso el recorrido, por lo que es hora de bajar definitivamente hacia el interior del valle de la Canal Roya.

Desde el Vértice, inicio el descenso, disfrutando de las vistas hacia el pico e ibónes de Anayet
Donde tras alcanzar el Cuello de Anayet, giro a la izquierda, y enlazo con el barranco de las Negras

Por el que continúo, por una y otra margen, tomando de referencia algunos hitos

Hasta alcanzar un valle colgado sobre la Canal Roya, en el que se respira paz
Rota por los agudos silbidos de las marmotas
Y un grupo de Sarrios, que avisan al resto de mi presencia

Antes de partir, echo una mirada atrás, para disfrutar del pequeño circo, que forma el barranco de las Negras

Después, abandono el barranco de las Negras, y prosigo hacia el Oeste
Siguiendo las trazas de una senda de ganado
Que se encuentra pastando, en una de las laderas del valle

Hasta llegar a una zona de grandes bloques
Para bajar hasta el barranco de la Canal Roya, antiguamente había un sendero, que todavía hoy sale reflejado en los mapas, pero que tristemente ha sido comido por la vegetación. Aunque el descenso es sencillo, requiere algo de orientación, y sobre todo saber desenvolverse por este tipo de terrenos, cosa a la que estoy habituado.

Así que sin pensármelo mucho, comienzo el descenso tomando dirección Norte siempre que puedo, alternando viejas sendas hechas por el ganado, con largos tramos de pastizal, en los que voy trazando algunas lazadas, para evitar las zonas de mayor vegetación, haciendo alguna pausa, para orientarme y buscar siempre la mejor opción, intentando siempre descender de la forma más directa posible, hasta que tras algo menos de una hora, llego hasta las proximidades del barranco de la Canal Roya, donde enlazo con el GR.11

Conseguido el objetivo, ahora tan solo me queda regresar por el mismo sendero, tomando de referencia las marcas blancas y rojas, siempre paralelo al cauce del barranco, que cruzo por el puente de hormigón, y unos metros más adelante, en suave ascenso, alcanzo la bifurcación del antiguo camino por el que discurría el GR.11, donde recupero el forro polar, que guardo en el exterior de la mochila.

Ya en el camino, el tiempo apremia; aligero la marcha, y rápidamente llego a la fuente del Cerezo, en la que no me detengo, mientras continúo en suave descenso, hasta internarme en el bosque, donde un grupo de vacas pastan en los campos adyacentes al camino, distraídas por unos segundos ante mi presencia.

Una vez fuera del bosque, las vistas se amplían, hacia el Sur puedo ver como las tierras bajas ya se han despejado, mientras las murallas que conforman el pico Lecherín, permanece cubierto parcialmente por las nubes, e indican que estoy a punto de llegar al final del recorrido, que doy por terminado, nada más cruzar el río Aragón, después de siete horas, tras caminar 22 kilómetros, y superar 1.500 metros de desnivel positivo, por una zona que tengo que seguir investigando, sobre todo en invierno, ya que puede ser una buena opción para hacer con raquetas.

Donde inicio el descenso, lo más directo posible

Buscando las zonas menos densas de vegetación

Hasta enlazar con el GR.11 a la altura del barranco de la Canal Roya

Que cruzo por el puente de hormigón

Y en suave ascenso, alcanzo la bifurcación del GR.11

Donde por amplio camino de tierra, llego a la fuente del Cerezo

Y unos metros más adelante, me interno en el bosque, donde un grupo de vacas pastan

Al salir de este, las vistas se amplían, hacia el Sur, las tierras bajas ya están despejadas

Mientras las murallas de pico Lecherín, permanecen cubiertas por las nubes

Con la visión del pico del Águila, llego al aparcamiento de Canal Roya, dando por finalizado el recorrido

8 comentarios:

  1. Hola Eduardo:

    Me ha parecido curioso "la Raca", por Castellón también tenemos una montaña llamada así, que además fue una de las primeras montañas que subimos nosotros. Aunque tiene una modesta altura, desde ella hay unas espectaculares vistas de la costa.

    El Anayet... que gran programa hizo un presentador de tu comunidad autónoma, en ese programa de tv que podría llamarse también "poco a poco", nos encantó la zona y gracias a tu impresionante descripción y como suele ser en ti, esa magnífica galería fotográfica, nos haces pensar, que casi es un pecado no haber visitado aún esa provincia en los últimos años.

    Saludos y fuerte abrazo compañero.

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    1. Hola Eulogio.

      No sabía yo que desde Valencia se cogiera Aragón televisión, a mi personalmente no me gusta mucho el formato del programa, pero suele verlo para coger ideas.

      Quiero recordar que subió hasta los ibones de Anayet por el Corral de las Mulas, a mi me gusta más por Canal Roya, más tranquilo y más bonito.

      La verdad que las fotos en esta ocasión, no han sido todo lo buenas que me gustaría, subir por la Canal Roya, tiene el inconveniente de que te da sol de cara.

      Si no has estado nunca, merece la pena pasar unas vacaciones por la zona, es un lugar comparado con otras zonas bastante económica, y da mucho juego para hacer actividades, no solo a pie, sino a caballo, barrancos, escalada ...

      Un saludo.

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  2. Muy buena circular, Eduardo, a la que me hubiera gustado haberte acompañado. No pudo ser.

    Ambiente brumoso que realza la soledad del paraje, agreste y atractivo a la vez.

    En invierno, y con esquíes, salvo la última ascensión al Pico, que se pone algo seria, resulta un circuito mucho más que encantador.

    Salud y Montaña.

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    Respuestas
    1. Hola Carlos.

      Nos quedan muchas actividades por hacer juntos, a ver si la próxima vez lo hacemos con esquís ...

      De momento me conformo con ir hasta la Rinconada con raquetas, el Anayet ya lo he subido en cuatro ocasiones, así que salvo en invernal o por compromiso, creo que está ha sido la última que subo, será por montañas ...

      Un saludo

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  3. Buena calcetines, a mi me da pereza subir al Anayet por Canal Roya y suelo subirlo desde Formigal por la vía ferrata de las cascadas, más corto sin duda. Saludos

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    1. Hola Bruno.

      Es larga desde Canal Coya, pero hasta la Rinconada se lleva muy bien. El acceso por la vía ferrata de las Cascadas sería una bonita opción, pero después hay tramos de escalada, o se puede unir desde el final de la vía con la normal?

      Un saludo

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  4. Hola Eduardo.

    Las dos veces que he subido al Anayet lo he hecho por el Corral de las Mulas y para la tercera vez que lo haga me seduce mucho la opción de hacerlo, como hiciste tu en esta ruta, por la Canal Roya, se ve al legua que es una opción mucho más solitaria. Tendré en cuenta este reportaje tuyo, muy rico en detalles como de costumbre, el día que decida volver al Anayet. Este verano estuvimos en los Ibones, subiendo desde el Portalet, y al final me incliné, por variar un poco, por subir a la Punta Espelunciecha, que hay que ver que imponente se torna vista desde la Rinconada, en vez de al Anayet.
    De la zona también me seduce mucho todo el cresteo Vértice, Garmo de Izas, Arroyeras, Culivillas y Pico Royo.

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Hola Dani.

      Me acuerdo de tu fin de semana en el valle de Tena, música y montaña!

      A mi me gusta más por Canal Roya. Desde el Corral de las Mulas, es una pena que no se abra la pista y dejen aparcar en la estación de esquí, esa pista sobre todo a la vuelta se hace muy pesada.

      A mi también me seduce esa integral, seguramente si vuelvo al Anayet (salvo invierno) será la que haga, y así me evito el regreso por pista, queda una circular bastante maja, y con unos desniveles interesantes.

      La siguiente entrada, te gustará ...

      Salud y montaña!

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