Los ibones de Anayet, son un conjunto de pequeños lagos glaciales ubicados a 2.333 metros de altitud, en los Llanos de Anayet, rodeados de un anfiteatro montañoso conformado por el Vértice y el pico Anayet, con la singularidad de proporcionar una amplia apertura desde la que admirar el pic del Midi d'Ossau.
En el ángulo Noroeste de los Llanos de Anayet, con sus 2.399 metros se eleva el pico Espelunciecha, nombre que proviene de la palabra Espelunga, que en aragonés quiere decir gruta (del latín spelunca, que significa "cueva"), que posee dos vías de acceso muy diferenciadas, la cara Norte a la que sube desde el aparcamiento del Portalet, que presenta dos accesos; por un corto corredor de unos 45º o por una inclinada pala, y la cara Sur, desde el Corral de las Mulas (aparcamiento de Anayet en invierno), remontando el barranco de Culivillas.
Para la jornada de hoy, en compañía de Cosmín, queremos finalizar la temporada de esquimo, realizando un recorrido circular, en el que pretendemos ascender el pico Espelunciecha por su cara Norte y bajar por la cara Sur, aprovechando las últimas e inesperadas nevadas (por la cantidad de nieve, unos 80 centímetros en el refugio de Góriz).
Con las estaciones de
esquí cerradas, hoy nos lo tomamos con calma. Quedamos sobre las
07:30 en Villanueva de Gállego para tomar un café y desde allí,
coger un solo coche para dirigirnos a Formigal (aparcamiento del
Portalet), haciendo la parada obligatoria en La Nave, más otra en
Sallent de Gállego, para que Cosmín se alquile un equipo completo
de travesía, hoy será su bautismo.
Entre pitos y flautas, son
pasadas las 10 de la mañana cuando dejamos el coche en el
aparcamiento de Portalet (último de la estación de esquí de
Formigal), nos ponemos las botas, colocamos las pieles de focas,
mientras de paso comemos un trozo de torta de manzana, que está exquisita.
Media hora después, nos
ponemos en marcha, caminamos unos metros para cruzar por un puente el río Gállego, que nace cerca de aquí, a 2.200 metros en el
Col d'Anéou, hasta alcanzar el telesilla del Batallero, donde
calzamos esquíes y comenzamos a foquear en suave ascenso por la
pista azul de la Rinconada, en un día despejado, con un cielo azul
intenso, que nos permite desde aquí disfrutar de nuestro objetivo
del día, el pico Espelunciecha, además del Cuyalaret.
Poco a poco, la pendiente
va aumentando, cruzamos por un puente el barranco de Espelunciecha,
para continuar por la pista que va paralela a la margen izquierda del
barranco, en una subida continúa pero muy agradable, ya que a la
nieve pisada se le ha añadido una fina capa de nieve virgen, que
permite que los esquíes se deslicen a las mil maravillas.
Al alcanzar un cruce de
pistas, el calor comienza a ser notable, cambiamos los abrigos por un fino cortavientos, ya que sopla una ligera brisa, en tanto echamos una mirada atrás, para disfrutar de las vistas hacia
la Peña Foratata con los picos del Infierno de fondo y al otro lado de la frontera, de las piramidales cimas del Le Lurien, con su pico satélite, el pic d'Arrius.
Mientras unos pocos
continúan por una pista secundaria a mano izquierda, la mayoría lo hacemos dirección Oeste por la pista principal, hacia el collado
de Canal Roya, siguiendo la línea que conforman los cañones,
dejando a la izquierda el barranco de Espelunciecha, por el que
desagua el ibón de Espelunciecha situado no muy lejos de donde nos
encontramos, que con el pico homónimo, conforman una estampa de
postal.
La última nevada, ha dejado un buen manto de nieve en las montañas, lo que permitirá alargar la temporada en las caras Norte, aunque nosotros nos conformamos con disfrutar hoy, avanzando por la pista que a medida
que vamos ganando desnivel, el panorama a nuestras espaldas se van
ampliando, apareciendo varios de los tres miles de la zona, como el
Balaitous o las Frondiellas.
Los metros previos al
collado de Canal Roya, la pendiente se acentúa, aprovechamos para
practicar la vuelta María, que en la ascensión final al pico
Espelunciecha nos vendrá bien, ante la incredulidad inicial de
Cosmín, que no entiende para que vamos a trazar zetas si de forma
directa se asciende bien.
Después de casi hora y media,
alcanzamos el collado de Canal Roya, en el que aparecen ante nuestros
ojos los dos volcanes que dominan está zona, el pic del Midi d'Ossau
y el pico Anayet, que se eleva sobre el valle de Canal Roya.
En el collado, la pista continúa hacia el Norte para subir al modesta cima del Grallera Sur, donde se puede enlazar con la cresta del cirque d'Anéou, pero eso lo dejamos para otro día, que hoy toca seguir hacia el Sur, siguiendo la huella dejada por el resto de esquiadores, que nos lleva sin remedio casi por terreno llano hacia el cuello de Espelunciecha, que separa una cima secundaria (izquierda) del pico Espelunciecha (derecha).
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| Salimos foqueando desde el telesilla del Batallero, cruzamos por un puente el barranco de Espelunciecha |
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| Hasta llegar a un cruce de pistas, donde aparecen la Peña Foratata, los Picos del Infierno ... |
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| Y al otro lado de la frontera, el Le Lurien con su pico satélite, el pic d'Arrius |
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| Después, continuamos dirección Oeste por la pista principal, hacia el collado de Canal Roya |
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| Dejando a nuestra izquierda el barranco de Espelunciecha |
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| Observando como las montañas tienen un buen espesor |
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| Y el panorama se va ampliando, apareciendo varios tres miles, como el pico Balaitous y las Frondiellas |
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| Para continuar avanzando, hasta alcanzar el collado de Canal Roya, en el que aparecen los dos volcanes de la zona |
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| El Midi d'Ossau |
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| Y el pico Anayet, que se eleva sobre el valle de Canal Roya |
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| En este punto, la pista se dirige hacia el Norte, nosotros tomamos la huella que va al Sur |
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| Hasta alcanzar el cuello de Espelunciecha, que separa una cima secundaria, del pico Espelunciecha |
La mayoría de esquiadores
se decantan por subir a la cima secundaria, dejan los
esquíes en el collado para subir a pie, ya que la parte final está
pelada. Nosotros en cambio al llegar a este punto, abandonamos la traza principal para continuar dirección Sur hasta
posicionarnos en la base de la cara Norte del pico Espelunciecha,
donde se nos abren dos opciones; subir por el corredor de unos 45º en el que no vemos huella reciente o continuar unos metros más, para
acometer la pala principal, en la que distinguimos una huella vieja,
que un par de esquiadores van aprovechando.
Como hoy hace calor y el
día anterior también, imaginamos que nos va a ser más cómodo
subir por la pala con los esquíes, que habitualmente se sube con
crampones, así que sin apenas detenernos y tras entablar
conversación con un grupo, comenzamos a ascender la pala siguiendo
la huella, que va trazando largas lazadas, mientras observamos como
la pareja que estaba subiendo, quita las pieles para iniciar el
descenso, se están retirando ..., al igual que el grupo que nos seguía.
Nosotros por el momento continuamos, a medida que vamos ganando desnivel la huella va desapareciendo, la nieve está algo más dura, la inclinación empieza a ser importante, así que cuando estamos cerca del final hacemos una pequeña parada para descansar, saco la cámara para hacer unas fotografías y se
me resbala de las manos, cayendo ladera abajo, me caguen todo!. Quito
esquíes, bajo a recogerla y vuelta para arriba.
Una vez en marcha, las
vueltas María comienza a atragantarse, a Cosmín se le escapa un
“ahora se porque me decías que entrenará las vueltas Marñia más
abajo”. Con más problemas de los esperados llegamos a una amplia
terraza, donde decidimos parar a comer, echar un trago y disfrutar de
las vistas hacia la piramidal cima del pico Culivillas, además de su
vecino Arroyeras, que lo dejamos para la temporada que viene.
Tras el descanso,
observamos como un grupo va subiendo por la cresta porteando los
esquíes, más adelante vemos que el tramo final tampoco tiene nieve,
así que como apenas son diez minutos lo que nos quedan hasta la
cima, para no ir poniendo y quitando, decidimos poner los esquíes en
la mochila, para comenzar a subir los últimos metros, tallando con
las botas pequeños escalones, que nos permiten llegar a la cresta
rápidamente.
Permanecemos unos minutos
con el grupo, que no van hacer cima y se van a lanzar directamente
por la cara Norte, donde continuamos por la
cresta, siguiendo una trocha que nos lleva en apenas un
par de minutos a la cima del pico Espelunciecha, un mirador de 360º
en el que disfrutamos de las vistas hacia el Oeste de los ibones de Anayet con la pala de Ip, el Vértice de Anayet de fondo y más el
Norte el pico Anayet, el Castillo de Acher, además del Midi d'Ossau;
al Este todo el sector de Respomuso, con el Palas, Balaitous o las
Frondiellas; al Sur del dueto que conforman los picos Culivillas y
Arroyeras.
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| La mayoría suben a la cima secundaría, nosotros abandonamos la traza principal |
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| Hasta posicionarnos en la base pico Espelunciecha |
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| Donde decidimos subir por la pala, siguiendo una vieja huella |
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| Que va realizando largas lazadas |
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| Hasta llegar a una amplia repisa, en la que aprovechamos para comer |
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| Mientras disfrutamos de las vistas del pico Culivillas |
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| Y el pico Arroyeras, con la Pala de Ip de fondo |
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| Como la cresta no tiene nieve, los últimos metros porteamos los esquíes, subiendo por la pala sin crampones |
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| Alcanzando la cresta, por la que caminamos siguiendo una trocha |
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| Hasta la cima del pico Espelunciecha |
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| Desde la que disfrutamos de las vistas hacia el Oeste, de los ibones, el Vértice y el pico Anayet |
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| Y más al Norte, del diente de Anayet con el Castillo d'Acher de fondo |
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| Además del Midi d'Ossau |
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| Al Este, el sector de Respomuso, con los picos Palas, Balaitous y Frondiellas |
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| Y al Sur, el dueto que conforman los picos Culivillas y Arroyeras |
Estamos en la cima el tiempo justo, después, iniciamos el descenso por la cresta hasta que el manto de nieve se hace continúo. Aquí, calzamos los esquíes, comenzamos a esquiar por un lateral de la pala evitando una faja intermedia, en dirección hacia la entrada del barranco de Culivillas, que se encuentra en las proximidades de los ibones de Anayet, a cuya cubeta helada llegamos, haciendo una pausa para disfrutar de la estampa que conforman los ibones de Anayet con el pico Anayet de fondo.
Luego, nos deslizamos
unos metros hasta la entrada del barranco de Culivillas, balizado con
una estaca con los colores blancos y rojos pertenecientes al GR.11.
El acceso al barranco desde este punto no parece sencillo, miramos
otras opciones, observando que más adelante el barranco entra más
suave, aunque sino recuerdo mal, es el punto por el que desagua el ibón
formando una chorrera y al fondo, un pronunciado tubo por el que se
desciende desde el pico Arroyeras.
Finalmente, nos decantamos
por ir a lo seguro, no sin antes echar una mirada atrás para
comparar la afable cara Sur del pico Espelunciecha. Dicho y hecho,
nos deslizamos hasta la entrada del barranco, vemos que no es tan
difícil como parecía, por lo que iniciamos un corto flanqueo por el
que vamos perdiendo poco a poco desnivel, hasta que definitivamente
nos lanzamos hacia el fondo del barranco, al que llegamos realizando
unas cuantas lazadas, comprobando como efectivamente la entrada que
parecía más sencilla, no tenía continuación.
Ahora, debemos seguir el
curso del barranco de Culivillas con la vista puesta en la Punta de
la Garganta, donde alcanzamos el desvío que en suave ascenso nos ha
de llevar hacia la Glera, pero que finalmente decidimos abortar,
cambiando el cómodo descenso por la Glera, para continuar esquiando
por el barranco, más incómodo pero más entretenido e intentar
encontrar una salida que nos permitirá enlazar con la pista de la
Rinconada, aunque yo no la recuerdo, por lo que seguramente
acabaremos en el aparcamiento de Anayet.
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| Permanecemos el tiempo justo en la cima, después, iniciamos el descenso por la cresta |
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| Hasta que el manto de nieve se hace continúo |
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| Aquí, calzamos esquíes e iniciamos el descenso por un lateral, salvando una faja intermedia |
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| Hacia la entrada del barranco de Culivillas |
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| Desde el que observamos los ibones de Anayet, cubiertos por la nieve, con el pico homónimo de fondo |
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| Luego, nos deslizamos con cuidado hasta la entrada del barranco |
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| Echando antes una mirada atrás, para ver la cara Sur del pico Espelunciecha |
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| Después, iniciamos con cuidado un flanqueo, hasta posicionarnos y bajar con un par de lazadas |
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| Hasta el fondo del barranco de Culivillas |
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| Donde vemos la chorrera que forma el desagüe de los ibones de Anayet |
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| Ahora, continuamos el descenso por el fondo del barranco, tomando de referencia la Punta de la Garganta |
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| Llegando al desvío que se dirige a la Glera, que obviamos para seguir por el barranco de Culivillas |
Por tanto, siguiendo las
marcas blancas y rojas del GR.11, nos adentramos definitivamente en
el barranco de Culivillas, que poco a poco se van cerrando. La nieve algo blanda a estas horas se engancha en los esquíes, aunque por suerte los enceré hace unos días, por lo que
nos deslizamos con más comodidad de lo esperado, pasando bajo la
base del pico de la Garganta, alternando tramos a media ladera con
otros próximos al cauce, donde nos vamos deteniendo de vez en cuando
para ver los mejores pasos, cambiando de una a otra margen, echando
una mirada atrás para comprobar como la cabecera del barranco va
quedando bien arriba.
Sobre la cota 1.900
metros, cruzamos definitivamente a la margen derecha del barranco,
que en este punto forma una bonita cascada, que sorteamos realizando un largo flanqueo hasta que con un par de lazadas bajamos de forma directa hasta el cauce del
barranco de Culivillas, que se abre, perdiendo profundidad y girando
bruscamente hacia el Norte, lo que nos obliga a ir remando
continuamente, ya con los remontes de la estación de esquí de
Formigal a la vista (Anayet), enlazando con una de
las pistas por la que descendemos hasta el aparcamiento de Anayet, en un corto pero delicioso descenso.
Ahora, nos toca cerrar el círculo, uniendo los aparcamientos de ambas estaciones. La opción más segura, es recorrer los casi tres kilómetros de pista que hay hasta el Corral de las Mulas, donde conectaremos con un sendero que va paralelo al río Gállego, aunque también podemos remontar la pista que va hacia la Glera, pero no conozco esta zona de la estación de esquí y
nos queda poca agua, a pesar de estar rodeados de pequeños
barrancos, pero en esta zona pasta el ganado.
Al final, me decido por una
tercera opción, que es ladear la montaña que separa ambos valles,
que calculo nos costará unos tres cuartos de hora, así que nos
colocamos los esquíes en la mochila, para comenzar a remontar unos
metros la pista que va hacia la Glera, dejándola rápidamente para
iniciar un largo flanqueo a la derecha, salvando pequeños barrancos
que desembocan en el barranco de Culivillas.
Una vez bordeamos la montaña, vadeamos un barranco que desemboca en el río Gállego, donde enlazamos con una senda, por la que a medida que avanzamos se va ensanchando hasta convertirse en un camino, por el que vamos paralelos al cauce del río Gállego, que vadeamos
mojándonos las botas, alcanzando el aparcamiento de Portalet, dando
por finalizada está bonita circular, que nos ha permitido cerrar la
temporada invernal con un buen sabor de boca.
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| Por tanto, siguiendo las marcas blancas y rojas, nos adentramos definitivamente en el barranco de Culivillas |
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| Por el que nos deslizamos, pasando bajo la Punta de la Garganta |
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| Alternando tramos a media ladera |
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| Con otros próximos al cauce |
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| Echando una mirada atrás, para comprobar lo lejos que va quedando la cabecera del barranco |
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| Sobre la cota 1.900 metros, realizamos un largo flanqueo, para sortear una cascada |
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| Hasta que con un par de lazadas bajamos de nuevo al cauce, que se abre y gira bruscamente al Norte |
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| Lo que nos obliga a ir remando, hasta enlazar con las pistas de esquí de Formigal (Anayet) |
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| Por las que descendemos hasta el aparcamiento de Anayet, donde disfrutamos de las vistas |
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| Después, subimos unos metros por la pista de la Glera, que abandonamos para rodear la montaña |
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| Salvando pequeños barrancos, que desembocan en el barranco de Culivillas y el río Gállego |
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| Que vadeamos sin problemas |
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| Para continuar por unas sendas de ganado |
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| Enlazando con el sendero que va paralelo al río Gállego, por el que llegamos al aparcamiento de Portalet |