miércoles, 27 de agosto de 2014

Paseo de Zarautz a Getaria



El tercer día sale nublado, pero sin la amenaza de lluvias, hoy no es día de playa, pero es perfecto para dar un paseo. Desayunamos tranquilamente, y bajamos a Zarautz, la idea es hacer el paseo que une las poblaciones de Zarautz y Getaria, todo un clásico de la zona. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.



Dejamos el coche en la zona azul, callejeamos durante un par de minutos hasta salir al paseo marítimo, junto al restaurante de Karlos Arguiñano.

En este punto emblemático de Zarautz, ponemos el gps en marcha, la ruta no tiene pérdida, pero siempre es interesante saber la distancia que se recorre. Caminamos por el paseo marítimo, que se encuentra como suele ser habitual, bastante transitado, ya sea por gente paseando, corriendo o en las terrazas de los chiringuitos.

En unos de estos chiringuitos, hacemos un alto en el camino, para comprarle un helado a Adrián, y así estará un rato entretenido, casi al final del paseo, nos detenemos para contemplar el Palacio de Narros, declarado Monumento Histórico Artístico, este palacio fue construido en 1536 como residencia de verano, para las personas importantes de la época como la reina Isabel II.
 




Unos metros más adelante, subimos un corto tramo de escaleras, y enlazamos con el paseo que va hacia Getaría, y que en sus primeros metros transita junto al arenal de la playa de Zarautz, donde un grupo de niños buscan cangrejos entre las rocas y la rasa mareal.

El paseo va paralelo a la carretera N-634 que bordea toda la costa guipuzcoana, dirección NE, tras dejar atrás la playa, llegamos a la altura de un pequeño puerto, donde los pescadores, dejan sus barcas. Cuando la marea está baja estás quedan embarrancadas en la arena, y cuando la marea está alta, los jóvenes lo utilizan como piscina.

Aunque solo llevamos recorridos poco más de kilómetro y medio, aprovechamos en este punto para descansar y disfrutar de las vistas con el azul de mar que inundando el horizonte, y el arenal de la playa de Zarautz a nuestras espaldas, que cuenta con ser la más grande del País Vasco, y una de las más extensas del Cantábrico.

En los días de playa, es habitual ver sus característicos toldos abiertos, pero hoy no es día, y se encuentran plegados, en la playa apenas hay cuatro bañistas y la mayoría de los que están se encuentran practicando surf, aunque hoy, no hay mucho oleaje.




A pesar de estar nublado, el día es bastante bueno, la temperatura es agradable, y eso hace que a pesar de ser tarde, nos encontremos bastante gente caminando, corriendo e incluso en bicicleta.

El paseo no es excesivamente ancho, pero caben dos personas al mismo tiempo, se encuentra bien acondicionado, ya que a lo largo de este hay varias fuentes, e incluso baños, cuando alcanzamos la mitad del recorrido, llegamos a un mirador, elevado un par de metros por encima del paseo.

Aprovechando que hay tres bancos en el mirador, hacemos una parada técnica,descansamos en uno de ellos, mientras disfrutamos de las vistas, que hay desde este, y desde el cual, ya podemos ver la población de Getaría, situada junto al Monte San Antón, que era una isla, y se unió mediante un istmo artificial, dándole la forma de ratón, por lo que este monte es conocido también como "el ratón de Getaria".

Desde el mismo mirador, también podemos ver todo el camino que nos resta para llegar, después del parón, continuamos la marcha, rodeando los acantilados, que hoy se muestran tranquilos, pero que en días de marea alta, y tempestad, las olas consiguen penetrar en el paseo.

A pesar de que parece que estemos cerca de Getaria, no es así, ya que el paseo va dando continuos giros, chino a chano nos vamos acercando, cuando llevamos recorridos algo menos de hora y media, llegamos a las primeras casas de la villa, donde nos quedamos embelesados viéndolas, no solo por su belleza, sino por su ubicación, ¡no nos importaría tener una de estas!

Casi finalizando el paseo, nos quedan dos opciones, bajar hacia el puerto y subir al Monte San Antón, donde tenemos unas fantásticas vistas de toda la costa, y en especial de Getaría, o continuar unos metros hasta el Monumento a Juan Sebastián Elcano, que es la opción que nosotros escogemos.





Una vez al pie del monumento, una buena opción es visitarlo, ya que es gratuito, y un perfecto mirador, nosotros como ya estuvimos el día anterior, preferimos no subir. En este punto decidimos darnos la vuelta, el peque dice que está cansado, así que el, y mi mujer se van a la calle Mayor, a tomarse un refresco mientras yo regreso a Zarautz y cojo el coche.

Para regresar existen dos opciones, hacerlo por el mismo paseo, o en circular por la ermita de Santa Bárbara, que sin duda es la mejor opción.

Como llevo algo de prisa, y por Santa Bárbara, nunca he ido, decido regresar por el paseo, donde disfruto de otra perspectiva del litoral. A medida que avanza el día, de vez en cuando el sol asoma por unos instantes, casi sin darme cuenta alcanzo el mirador, y en unos minutos ya vislumbro Zarautz, a donde llego en poco más de media hora.

Nuevamente en el Palacio de Narros, me detengo unos instantes para verlo, después continuo por el paseo marítimo hasta el Restaurante de Karlos Arguiñano, donde finalizo la ruta. Desde el restaurante, callejeo hasta el coche, y me voy a Getaría en busca del dúo, que es hora de comer y hay hambre.




jueves, 21 de agosto de 2014

Getaria

Segundo día de nuestras vacaciones en Zarautz, por la mañana aprovechamos para darnos un baño en la playa, y por la tarde nos acercamos hasta Getaria.

Esta coqueta villa medieval, tiene en la actualidad 2675 habitantes, de su nacimiento no hay datos concretos, ya que el fuero sobre el origen de la villa se perdió. 

Debido a su ubicación estretégica, en varias ocasiones Getaria fue destruida, ya desde la edad media, fue un importante puerto mercantil, y pesquero, siendo la caza de ballenas una de las actividades más importantes.

Entre sus ilustres habitantes, se encuentra el descubridor Juan Sebastián Elcano, que fue el primer navegante en conseguir dar la vuelta al mundo.

Como pasa en la mayoría de las poblaciones turísticas de la provincia de Guipúzcoa, para aparcar hay que pasar por caja, nosotros como ya hemos estado otras veces, decidimos probar suerte en la parte alta de Getaria donde el servicio de OTA no ha llegado todavía, en caso de estar ocupado, la mejor opción es bajar hasta la zona del Puerto, donde hay varios aparcamientos regulados por el servicio de OTA, que viene a ser a euro la hora.

Desde la zona alta, descendemos hasta la carretera, aquí iniciamos el recorrido por la villa, nuestro primer destino, es el monumento a Juan Sebastian Elcano, construido a principios del S.XIX en piedra de labranza, y en homenaje al cuarto centenario del regreso del Elcano, tras su vuelta al mundo.

El monumento tardo dos años en ser construido, y es de grandes proporciones, debido a su ubicación, sirve de perfecto mirador de la villa, la entrada es gratuita, así que accedemos a él, desde la carretera.

El monumento está compuesto por dos niveles, ambos sirven de mirador, pero sin duda la terraza superior nos ofrece las mejores vistas, desde el tenemos una amplia panorámica de la villa de Getaria, el monte San Antón, y de la Playa de Malkorbe. 



Tras disfrutar de las vistas, descendemos hasta la carretera, nos acercamos a la Plaza Gudaris, donde se encuentra el ayuntamiento, y en el centro, una estatua en mármol de Juan Sebastián Elcano.

Desde la misma plaza, cogemos la calle Mayor por la que accedemos al casco historico de Getaria, con sus calles empedradas, y edificios históricos como las Casas Torres de los Zarautz y de Ochoa Ibañes de Olano, que se encuentran adjuntadas a la Iglesia de San Salvador, de origen gótico, construida entre los S.XIV- XV, declarada como Monumento Nacional y en la que se celebraron las primeras juntas generales de Guipuzcoa.

Como en otras ocasiones, se encuentra cerrada, así que imaginamos que tan solo será visitable, en horario de misas.




Tras detenernos unos minutos para contemplar estos edificios, pasamos por debajo de la Iglesia de San Salvador, por el pasadizo de Katrapona, por el que salimos a la plaza Katrapona, en la que podemos disfrutar de un buen pescado a la brasa, con excelentes vistas al puerto.

Antes de bajar al puerto nos acercamos a la Plaza Elcano, donde además de las típicas casas marineras, vemos una estatua en bronce de Juan Sebastián Elcano.





Para bajar al puerto tenemos varias opciones, nosotros lo hacemos por las escaleras que recorren parte de las antiguas murallas, una vez en el puerto nos acercamos hasta la playa de Malkorbe, de aguas tranquilas, y que disfruta durante gran parte del verano de bandera verde, lo que la hace perfecta tanto para familias, como para los que les gusta practicar deportes acuáticos.

Desde la playa, regresamos al puerto, donde tenemos unas vistas privilegiadas del Monte San Antón, conocido en la zona como "el Ratón de Getaría". Hasta el S.XV, era una isla, pero con la construccción de un istmo artificial, ha quedado unido a la villa.

La subida es bastante asequible, y se puede realizar en menos de una hora, nosotros hoy tan solo la realizamos hasta el primer mirador, donde disfrutamos de una panorámica totalmente diferente de Getaría.

La hora de cenar se va acercando, y el olor a pescado a la brasa nos llega por todos los lados, regresamos al casco histórico, pero esta vez por la calle San Roque, donde podemos ver varias casas góticas, alguna reconvertida en hotel, y las clásicas casas típicas marineras con sus balcones bolados de madera.

En una de las numerosas tabernas de la calle mayor, disfrutamos de los famosos pintxos, con una ración de chocos, acompañados de una buena cerveza. Ya de regreso al coche, y con los últimos rayos de sol, nos acercamos hasta la playa de Gaztetape, sin duda la más bonita de Getaría, pero que al estar abierta al mar, suele tener bastante oleaje, lo que la hace perfecta para practicar el surf.

Desde la misma playa, caminamos hasta la carretera, disfrutando de las vistas, llegamos a las afueras de Getaria, hasta que alcanzamos la plaza Gudaris, desde aquí subimos a la zona alta, donde tenemos el coche, y vuelta a Zarautz.






viernes, 8 de agosto de 2014

Circular desde Purujosa, por los Barrancos de Valcongosto y Cuartún


Para hoy domingo anuncian lluvias a partir de las once, como no parece que sean importantes, decidimos acercarnos hasta la localidad de Purujosa, en la conocida como "La Cara Oculta del Moncayo", para realizar la que es sin duda, la ruta más conocida, el Barranco del Valcongosto. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.



Para llegar hasta Purujosa, hay varias alternativas, nosotros vamos por la A-2 hasta el Frasno, desde allí cogemos la A-1503 hacia Illueca, dejando a nuestra derecha las poblaciones de Illueva, Gotor y Jarque, al poco de pasar este última, cogemos la A-2302 dirección Oseja, hasta la población de Calcena, y sin entrar en dicha población continuamos hasta Purujosa.

El coche lo dejamos en un pequeño aparcamiento con capacidad para unos ocho coches, que se encuentra a mitad camino de la subida que da acceso a dicha población.

Desde este punto, iniciamos la ruta, descendemos hasta la carretera, y caminamos por ella con precaución dirección Calcena, pasamos junto a la entrada del barranco del Cuartal de la Virgen, y cuando llevamos recorridos aproximadamente un kilómetro, llegamos a la entrada del barranco de Valcongosto, que no se encuentra señalizado, ya que por lo visto no interesa al Parque Natural del Moncayo, que la gente camine por él.



En este punto, abandonamos la carretera, giramos a la izquierda dirección NE, y nos adentramos en el barranco de Valcongosto, por un estrecho pero claro sendero, que en determinadas ocasiones nos obliga a cruzar su cauce, que para ser finales de Julio, aun lleva agua.

A medida que avanzamos el barranco se va cerrando, cuando llegamos a la altura de las cuevas del Tío Barrigudo y Tío Cañas, el sendero desaparece, y nos toca caminar a través del cauce del barranco, que baja perfecto de agua para poder disfrutarlo al máximo, ya que ni baja seco, ni con un caudal excesivo que nos haga darnos un buen remojón.

Chino a Chano vamos caminando por el cauce del barranco, el agua llega a los tobillos, pero gracias a las piedras colocadas, a lo largo del cauce, y algunos puntos en donde apenas cubre, logramos avanzar, sin mojarnos los pies.

Cuando llegamos a una pequeña cascada, sin duda el paso más comprometido, ya que en este punto se junta más agua, la salvamos por un lateral de la roca, unos metros más adelante, enlazamos con el sendero, y abandonamos el cauce del barranco.






Continuamos caminando por el sendero, rodeados de vegetación, y siempre cerca del cauce del barranco, durante medio kilómetro, después de nuevo nos adentramos en el cauce del barranco durante cien metros, para enlazar de nuevo, con un nuevo tramo de sendero.

Casi sin darnos cuenta, hacemos una ultima incursión en el cauce, en la zona conocida como el Estrecho de Gibraltar, superado este último tramo, ya seguimos por un sendero, que en ligera subida, nos obliga a cambiar de margen en varias ocasiones.

A medida que avanzamos el barranco se va abriendo, tras un último cambio de margen, caminamos por la margen derecha del barranco, hasta que llegamos a un cruce de senderos, donde hay un gran hito.

En este punto tenemos dos opciones, continuar rectos dirección NE siguiendo el cauce del barranco hacia la Fuente del Col, o girar a la izquierda dirección NO para enlazar con el GR-90.2, y descender por el Barranco del Cuartún.





Como voy con mi mujer, y cada vez se está encapotando más, decidimos hacer la ruta corta, así que en el hito, nos desviamos hacia la izquierda dirección NO, por un sendero que en sus primeros metros apenas es visible, pero una vez andamos un poco, enseguida se hace más visible.

Poco a poco vamos ganando el escaso desnivel que tiene está ruta, hacemos una breve parada para echar un vistazo atrás, y contemplar el alto del Raso y la Peña Roya.

En este punto comienzan a caer las primeras gotas, como llevamos el paraguas en la mochila, seguimos caminando, de vez en cuando, nos detenemos para ver y fotografiar, las diferentes flores que salen a nuestro paso.

Unos minutos después la lluvia arrecia, nos paramos bajo un árbol, pero enseguida mengua, y continuamos nuestro camino.








Tras varios subes y bajas, enlazamos con la pista de tierra por la que transcurre el GR-90.2, continuamos por ella dirección SO, en ligero ascenso, con vistas a la Muela de Cuartún, hasta que alcanzamos el Collado Sancho, donde de nuevo, la lluvia hace acto de presencia.

Está vez lo hace de forma intensa, así que sacamos el paraguas, desde el collado comenzamos a descender con vistas a la Muela de Barrevinoso, pasamos cerca de los corrales de Cuartún, que dejamos a nuestra derecha, hasta que alcanzamos un cruce de pistas, donde tenemos la opción de llegar hasta Purujosa dando un rodeo por el Barranco de la Virgen, o ir más directos por el Barranco del Cuartún.

Ya que es la primera vez que hacemos está ruta, decidimos hacerla tal cual, así que continuamos rectos por el Barranco del Cuartún, enseguida la pista se convierte en sendero, y en poco más de cinco minutos alcanzamos la Cueva del Cuartún, donde aprovechamos para refugiarnos.

La cueva como es costumbre es está parte, y en otras muchas, se utilizaba para resguardar al ganado, en el interior podemos ver los restos de los muros echo piedra a piedra. Para hacer tiempo decido recorrer la galería, cuando apenas veo, echo mano a la mochila para coger el frontal, y zas, me lo he dejado en el coche, así que mi gozo en un pozo.





Llevamos a resguardo un cuarto de hora, y parece que deja de llover, así que regresamos al sendero principal, siguiendo las marcas rojas y blancas, con vistas a la Sierra del Tablado, donde asoma la forma piramidal de la cumbre de la Peña el Águila.

Ya con vistas a la población de Purujosa, llegamos a la confluencia del barranco del Cuartún, con el del Cuartal de la Virgen, el camino a seguir, es continuando por el GR.90.2, pero nosotros nos desviamos unos metros para ver el Peirón de la Virgen de la Leche, que fue reconstruido en el año 2010 por los habitantes de Purujosa.






Visitado, volvemos sobre nuestros pasos, después seguimos unos metros dirección NO, hasta que empezamos a subir por un sendero, que tras varias lazadas, nos deja en el cruce donde se juntan con el sendero que va hacía el barranco de la Virgen.

Nosotros, continuamos hacia el S, siguiendo las marcas del GR, por un camino aéreo que nos ofrece unas fantásticas vistas de la población de Purujosa y el barranco del Cuartal de la Virgen.

Una vez alcanzamos las primeras casas de Purujosa, nos detenemos en el mirador del Cabezo, donde hay un panel informativo sobre algunas rutas que podemos hacer en los alrededores, y desde el que tenemos una amplia panorámica del Parque Natural del Moncayo, y en especial de sus Muelas.

Después de disfrutar de las vistas, aprovechamos para dar un paseo por las calles empedradas de Purujosa, donde cogemos unas ramitas de mentas, que nacen junto a la fuente.

Unos metros después, llegamos a la Iglesia del Salvador , construida en el S.XIII, de origen románico, y en la que destaca el campanario. El interior se encuentra cerrado, así que nos quedamos con las ganas.

Ya cerca del coche, descendemos por la calle mayor, nos detenemos en la casa azul, que es una de las últimas casas rehabilitadas, y en un par de minutos llegamos al aparcamiento, donde cogemos la comida, y bajamos hasta un merendero, que hay al otro lado de la carretera, junto al río Isuela.

Después de comer, subimos al albergue San Ramón, ha tomarnos un café, y nos quedamos con las ganas de comer algo, ya que tiene una pinta estupenda. Antes de irnos, pregunto por Ramiro, pero el pájaro está de vacaciones.

Ya en el coche, nos acercamos hasta Calcena para hacer la vía ferrata de Hipocrática de Calcena, cuando me estoy poniendo los bártulos, comienza a llover de nuevo, así que me lo quito, y vuelta a Zaragoza, como se dice en estos casos, ya tengo escusa para volver.







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