martes, 25 de febrero de 2014

Subida a la Peña Oroel 1769 m, por el Collado de las Neveras, descenso por la Senda de Los Lobos






Para este domingo tenemos previsto realizar la ruta que une la Masieta con Montfalco, a última hora se apunta Jaime, pero nos comenta que tiene compromisos familiares y tiene que estar en casa a la hora de comer.

Buscando un plan alternativo, al final decido que puede ser una buena opción, subir a la Peña Oroel y descubrir la Senda de los Lobos, dicho y hecho, este será el plan para hoy. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.



Para llegar a tiempo a casa, quedamos a las siete en la gasolinera de Villanueva de Gállego, cafecito y ponemos rumbo a Jaca, un poco antes de las nueve nos plantamos en el aparcamiento del Parador de Oroel, donde tan solo hay un coche.

El día está despejado, y las previsiones son muy buenas, la única duda que tengo es en que condiciones nos vamos a encontrar el camino de subida por el collado de las neveras, ya que transcurre por un bosque bastante espeso.

Sin apenas detenernos nos preparamos e iniciamos la ruta, para ir a lo seguro subimos por la ruta habitual balizada como S6, cuyo inicio e encuentra a tan solo unos metros del aparcamiento.

La ascensión es sencilla, y practicamente nada más empezar nos metemos en un tupido bosque de pinos y abetos, por el que vamos ganando metros de forma suave en sus primeros metros.

En algunos tramos el camino se encuentra acondicionado para facilitar el ascenso, cuando nos encontramos sobre la cota 1400 nos encontramos con la desagradable sorpresa, de que el piso comienza a estar helado.





Unos metros más tarde, mis peores augurios se hacen realidad, ya que el piso se encuentra totalmente helado, algo que me esperaba, pero en cotas superiores, y es que todavía nos quedan casi dos kilómetros de subida.

Como el camino parece una pista de hielo, vamos avanzando por donde buenamente podemos, aprovechamos los laterales del sendero que se encuentran "algo mejor", y de vez en cuando alcorzamos en alguna curva.

Con algún que otro resbalón, salimos del bosque, a partir de aquí el hielo desaparece, y nos encontramos con una fina capa de nieve, por la que avanzamos, ahora si, a buen ritmo.




Una vez en el collado de Las Neveras, la nieve desaparece casi por completo, desde el, podemos ver a lo lejos la cruz de Oroel, para ir hasta ella, optamos por seguir rectos por la cresta, que nos ofrece unas espectaculares vistas de todo el valle.

En poco más de diez minutos nos plantamos en la cruz de Oroel, y seguidamente en el vértice geodésico de la Peña Oroel, donde aprovechamos para hacernos la foto de grupo, un grupo que cada día es más numeroso.

Después nos acercamos hasta el mirador Oeste de Oroel, desde donde podemos ver hasta la cima del Moncayo, ya que el día ha salido completamente despejado.







Como ocurre también con el Moncayo, en la cima de la Peña Oroel, es normal que corra el viento, como hace bastante fresco, decidimos no parar, así que sin más dilación, regresamos, pero está vez por el sendero balizado como S6.

Cerca del collado de Las Neveras, aprovechando una zona que nos protege del viento, y está sin nieve, hacemos un parón para almorzar, después reemprendemos la marcha, y avanzamos hasta llegar al poste indicador, que se encuentra en el collado.

Aquí abandonamos la ruta principal y continuamos rectos, subimos por un pequeño tramo de rocas, hasta alcanzar la loma de la montaña,unos metros más adelante, nos detenemos para ver dos pozos de hielo, que se encuentran a nuestra izquierda.

Desde la planicie donde nos encontramos podemos ver la punta Este de la Peña Oroel, a la cual nos dirigimos, para ello seguimos por la cresta, por un estrecho sendero, que nos lleva entre erizones y matorral bajo.

En una pequeña pradera, cerca de la punta Este, vemos un grupo de diez montañeros, que han subido por la Senda de los Lobos, le preguntamos a uno de ellos, y nos comenta que hay algo de nieve, pero sin hielo, así que por lo menos el descenso será divertido.

Tras varios sube y bajas, llegamos a una última rampa, que tras superarla nos deja en el hito cimero que marca la Punta Este de la Peña Oroel.





En este tramo del cordal, Jaime se ha cansado bastante, así que nos toca aminorar la marcha, desde la cima, descendemos unos metros, hasta llegar a la entrada de la Senda de los Lobos, que se encuentra marcado con un palo clavado en el suelo.

El inicio se encuentra con bastante nieve, hacemos un sencillo destrepe, y nos adentramos en un bonito abetal, los primeros metros del descenso son bastante vertiginosos, pero después se suaviza.

La verdad que la senda es una gozada, además hemos tenido la suerte de que el grupo nos la ha dejado muy pisada, en algunos puntos tenemos que sortear algún árbol, que cruza la senda, en una bifurcación, tomamos la senda de la derecha, ya que de continuar rectos, saldríamos al camino de ascenso por la ruta habitual.

A partir de este punto la nieve desaparece, con la humedad del suelo, descendemos rápidamente, e incluso en algún tramo nos tomamos la libertad de bajar corriendo, aunque después nos toca esperar a Rafa y Jaime, que van algo rezagados.

Al final de la senda, enlazamos con la pista asfaltada de acceso al Parador de Oroel, por la que continuamos durante un kilómetro, hasta llegar de nuevo al aparcamiento, al final debido a que hemos invertido de media hora más de la previsto en la subida, hemos llegado pasadas las dos de la tarde, por lo que alguno no va a poder llegar en el horario previsto a casa, pero ya se sabe que al monte, no se puede ir con hora, porque siempre puede surgir algún imprevisto.

Al final hemos invertido algo más de cinco horas en la ruta, de la que hemos disfrutado muchísimo, nos ha permitido descubrir la bonita senda de los Lobos, y ya de paso hacer planes para la próxima salida.







martes, 4 de febrero de 2014

Acantilados de Cienfuens y Dolmen de Belsue desde la Caseta de Ciprés


El tiempo para el sábado no es bueno, así que aprovechamos para salir el domingo, barajamos ir al pirineo para hacer raquetas o quedarnos por la Sierra de Guara. 

Al final decidimos ir a la Sierra de Guara, como viene Jaime, y apenas hace un par de rutas al año, saco mi lista de pendientes, y les comento la posibilidad de realizar una circular por los acantilados del Cienfuens, la idea les gusta y para haya vamos. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.



Quedamos en la gasolinera de Villanueva de Gállego, vamos hasta Arguis, y desde allí cogemos la carretera hacia Belsué que se encuentra con hielo, aunque hay pisadas recientes de coche.

Tras bajar de Belsúe llegamos a las ruinas de la Caseta de Ciprés, junto a ella, hay un pequeño llano, donde dejamos el coche, desde aquí iniciamos la ruta, retrocedemos unos metros por la carretera, hasta que llegamos a un camino de tierra, por el que descendemos con vistas al Pico del Águila.

Recorridos apenas quinientos metros, y cerca del cauce del barranco Senar, giramos dirección E y enlazamos con un camino paralelo a la carretera, que en sus primeros metros se encuentra en buen estado, pero que más tarde empeora, debido a las últimas lluvias, heladas, y sobre todo a los Jabalíes, que lo han destrozado buscando comida.

Casi campo a través llegamos a la Caseta Romeral, que tiene pinta de corral, aquí nos acercamos hasta el cauce del barranco, que cruzamos por una palanca. A mitad de ella, aprovechamos para hacer unas fotografías, ya que en este tramo el barranco Senar, baja encañonado.




Sin apenas pausa, continuamos la marcha, el día es frío y no es cuestión de estar mucho rato parado, cruzamos al otro lado del barranco, y seguimos por un estrecho sendero que nos lleva rodeando el embalse de Santa María de Belsue.

A la altura de la presa, nos unimos con el camino que viene del Puente de Lusera, seguimos rectos dirección O sin cruzar la presa, y continuamos por un bonito camino que discurre entre túneles cavados en la roca, con espectaculares vistas a los Acantilados de Cienfuens.

En uno de los tramos que hay entre dos túneles, nos cruzamos con un par de senderistas que vienen al contrario nuestro, su cara me suena, ¡la ostia si es David y Elena de Rutas por el Pirineo!, mira que he intentado quedar con el varias veces y por unas o por otras no coincidimos, y nos encontramos en medio de la Sierra de Guara, ¡que pequeño que es el monte!.

Tras charrar un rato, cada uno continúa por su camino, seguimos caminando y enseguida llegamos a la cola del embalse de Cienfuens, y unos minutos más tarde a la presa.







A partir de aquí, el camino se convierte en sendero, y comenzamos a subir suavemente, entre un bosque mixto, con vistas al río Flumén, y a la Peñas San Miguel y Aman, que forman el conocido Salto de Roldán.

Cuando salimos del bosque, enlazamos con la pista que viene del Salto de Roldán, caminamos unos metros por ella, hasta que llegamos al Collado de la Piatra, donde nos desviamos a la izquierda para ver el Dolmén de Belsue, donde aprovechamos para descansar y comer.





Después de comer, reemprendemos la marcha, regresamos hasta el collado de la Piatra, y desde aquí volvemos hasta el cruce de caminos, en vez de regresar por el mismo sitio, continuamos rectos por la pista hacia el N, que en sus primeros metros se encuentra algo embarrada.

Pasada esta zona, comenzamos a subir una dura y larga rampa, aquí Jaime se queda atrás, y el resto aminoramos la marcha, y chino a chano vamos ganando terreno. Al final de la rampa, llegamos al collado de la Travesada, con espectaculares vistas al Pico del Águila y el Salto de Roldán.

En este punto sale una pista bastante difuminada, por la gran cantidad de boj que hay, la opción que tenemos es descender por la pista que va por la ladera del Pico del Águila, pero en el fondo del barranco por el que discurre, vemos que hay perros y varios cazadores, así aprovechando que no hemos visto las cuevas de La Articasy el Toro, decidimos continuar por la pista de la derecha para verlas.





Cuando llegamos recorridos apenas unos metros de pista, comenzamos a escuchar varios disparos, que suenan por donde iba la pista, así que al final hemos tomado una buena decisión. La pista por la que transitamos va paralela al sendero por el que hemos ido está mañana nada más cruzar la palanca, pero algo más elevados.

Al final de la pista, llegamos hasta el refugio de la Peña Guara, donde seguimos por una senda que nos lleva hasta las escaleras construidas en la roca, descendemos por ellas, y unos metros después están se bifurcan en dos tramos.

Según decía JM, la cueva de La Artica se encuentra al final de las escaleras, pero no nos esperábamos encontrarnos está bifurcación, así que sin tener ni idea de por cual continuar, seguimos por el tramo que va hacia la derecha, y que en su último tramo se ha derrumbado, así que hacemos un corto destrepe, que superamos sin apenas problemas.




Una vez realizado el destrepe, buscamos la grieta en la pared, pero no encontramos absolutamente nada, nos la hemos jugado a cara o cruz, y ha salido cruz, así tras mucho pensarlo, decidimos bajar al camino principal, ya que se nos ha hecho muy tarde.

Ya en el camino, regresamos pasando un túnel y llegamos a la presa de Santa María de Belsue, unos metros más adelante vemos el final del segundo tramo de escaleras, donde es de imaginar que debe estar la cueva, pero mejor para otro día, así que regresamos rodeando el embalse, cruzamos el barranco por la palanca, llegamos a la Caseta del Romeral, y de allí por el camino al coche, dando por finalizada la ruta.




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