domingo, 29 de diciembre de 2013

Barranco del Balhondo y Estrechos del Huerva desde Aladren

Tenía pendiente desde el año pasado la visita al Barranco de Valhondo, así que hoy Domingo, aprovecho para acercarme hasta la población de Aladrén para recorrerlo, y de paso echarle un vistazo a la zona de los estrechos del Huerva, para realizarlos el próximo verano. Los datos de la ruta en wikiloc.

Como es una actividad sencilla, no madrugo, y aprovecho la fuerza del sol, en torno a las diez y media llego hasta Aladren, dejo el coche al lado de la carretera junto al bar del pueblo, desde aquí cruzo la carretera, y enlazo con una camino asfaltado balizado como PR-Z141, que une las poblaciones de Aladrén con Tosos.

El camino en ligero descenso, me saca de Aladrén, a la altura de una intersección, donde hay una variante del pr, que lleva hasta la Ermita de San Clemente, el asfalto da paso a la tierra, yo continúo recto durante unos metros, y después giro a la derecha rumbo este, por un camino llano, entre campos de olivos y antiguos campos de vid, ya yermos.

A la altura de un nuevo desvío, continúo recto, dejo a mi izquierda el pr, que lleva hasta "el Santo", el camino va paralelo al cauce del barranco, a la altura de una caseta, lo cruzo sin mayores problemas, ya que apenas lleva un hilo de agua.





Hasta este punto se puede llegar en coche, aunque a mi modo de ver no merece la pena, ya que este tramo de camino son poco más de dos kilómetros, una vez en la caseta continúo por un sendero poco pisado, hasta llegar al inicio del Barranco de Valhondo.

El primer tramo del barranco es bastante amplio, con el piso repleto de cantos rodados, lo que me permite avanzar rápidamente.


A partir de la mitad del barranco, este empieza a cerrarse poco a poco, y empiezan a formarse grandes bloques de piedra bastante pulidas, lo que me obliga a seguir con precaución, teniendo que ayudarme de las manos.

Ya al final del barranco, este se estrecha de tal manera, que puedo tocar ambas paredes estirando los brazos, además en algunos huecos que forman las rocas, empiezo a encontrarme pequeñas pozas de agua, que salvo sin mayores complicaciones.





Ya cuando puedo oír de fondo las aguas del río Huerva, la cosa se complica ya que las pozas comienzan a tener más agua, en una de ellas llego hasta un resalte de más de un metro de altura con un extraplomado, abajo hay una poza que calculo tendrá casi medio metro de agua, mirando un poco, veo que hay pocos apoyos, para bajar no tendré ningún problema, salvo mojarme los pies, pero una vez abajo, tengo serias dudas de poder subir este resalte.

Tras mucho pensarlo, decido continuar, pego un salto, pero no logro evitar del todo la poza, por lo que me mojos los pies, para comprobar si es posible la vuelta por el barranco intento subir por el resalte pero debido a la gran cantidad de agua que tiene la poza, el extraplomado, que no hay apoyos y que la roca está muy lavada, resulta imposible volver por el barranco.

Con estás decido proseguir, unos metros más tarde la cosa se pone peor, ya que hay una nueva poza, y está es imposible sortearla por ningún lado, como las botas ya las llevo mojadas, me quito los pantalones para no mojarlos y la paso llegándome el agua por encima de la rodilla, una vez superada me visto y llego hasta el cauce del río Huerva, que para haber sido un otoño con pocas lluvias, lleva un buen caudal.



Resalte de más de 1 m, visto desde abajo

Junto al río aprovecho para sacar el agua de las botas, y estrujar los calcetines, ahora toca idear un plan de vuelta, echo un vistazo al Gps, y veo que por arriba de la montaña pasa un camino forestal, así que de momento ya tengo plan C, ya que el plan B, es seguir por los estrechos del Huerva.

En  la parada aprovecho para comer, después continúo pararelo al cauce del río Huerva, por un sendero pisado, cuando llego a la altura de unos rápidos, el río se encajona entre grandes bloques de conglomerado, y cubre bastante, así que no es posible seguir avanzando.

Miro el Gps, y compruebo que subiendo practicamente recto, tomando de referencia una atalaya, puedo enlazar con el camino, así que en este punto de los estrechos del Huerva, abandono el río y comienzo a jabalinear monte a través.

Como es habitual en estas zonas, hay mucho matorral baja, así que busco las zonas menos espesas de vegetación, y hago alguna trepada sencilla, a mitad del recorrido me detengo para contemplar la zona, y ver el tramo que falta de los estrechos del Huerva, y a lo lejos el pantano de las Torcas.






Observo que voy por buen camino, así que continúo subiendo, en algunos tramos se nota un pequeño sendero, seguramente echo por los animales de la zona, y los cazadores, ya que veo tablillas de coto de caza.

Alcanzado la zona más alta, conocida como la Hoya del Buitre, la vegetación es menos espesa, y puedo avanzar con mayor rapidez, desde lo alto puedo ver la población de Aladrén, y la Sierra de Algairen.





Echo un nuevo vistazo al Gps, el camino se encuentra cerca, sigo recto rumbo Oeste, y enseguida enlazo con el camino que en un ligero descenso me lleva hasta unas colmenas, en este punto giro a la izquierda, subo una suave rampa, y llego hasta una caseta, unos metros más tarde llego hasta una bifurcación donde me reencuentro con el PR-Z141 que va hacia Tosos.

La verdad que me apetece visitar "El Santo", pero entre la embarcada en el barranco y subir monte a través se ha hecho tarde, así que giro a la izquierda y comienzo a descender dirección SO con vistas hacia la Ermita de San Clemente, hasta que enlazo con el camino de regreso hacia Aladrén, al cual llego en poco más de diez minutos.

Al final lo que parecía un juego de niños, ha salido una pequeña embarcada, en la que he disfrutado como un niño, la idea era conocer un poco los estrechos para realizarlos en verano, y volver por el barranco, pero no esperaba que ese resalte fuese tan complicado de superar, pero jabalineando y con la ayuda del gps, ha salido una actividad bastante chula, y con su punto de emoción.




domingo, 22 de diciembre de 2013

Pico Las Canales de Fragineto 1734 m y Punta del Corcurezo 1661 m desde la Tejería

Después de más de un año de parón, para este fin de semana quedo con José Ángel, para hacer raquetas, a mitad semana veo que apenas hay nieve y nos tenemos que ir hasta el Portalet o pasar la frontera, así que buscamos una alternativa.

Se me ocurre la idea de acercarnos hasta la Sierra de Guara, ya que tengo pendientes el Tozal de Guara y el Pico las Canales de Fragineto, más conocido como Fragineto, le comento las dos opciones, y me da a elegir, al final me decanto por el segundo, ya que es algo más corto y he prometido estar en casa antes de las seis, para ir con el peque al Papa Noel. Para descargar el track, haz clic en el símbolo de Wikiloc.



Como dan buen día, aprovechamos para quedar temprano, a última hora se incorpora Chema, así que hoy seremos tres los que finalmente formamos el grupo. Para llegar hasta la Tejería cogemos la carretera de Huesca hacia Barbastro, y después el desvío hacia Loporzano. Sin entrar en la población cogemos el desvío hacia Bandalies, y pasamos las poblaciones de Sipán, Loscertales y Coscullano, pasada está población encontramos a mano izquierda una carretera que indica el embalse de Calcón o de Guara, la cogemos hasta llegar a una rotonda, y desde allí cogemos una pista de tierra durante tres kilómetros que nos deja en la Tejería, donde hay un pequeño aparcamiento para unos cinco o seis coches. 

En el mismo aparcamiento, hay un panel donde nos indica varias rutas, entre ellas el Fragineto, así que desde este punto iniciamos la ruta, y cogemos un sendero que nos adentra en un extenso carrascal.

El sendero esta en muy buen estado, da la sombra, pero aunque vamos abrigados, en cuanto entremos en calor, nos va a sobrar la mitad de la ropa, transcurridos un par de kilómetros llegamos a la Ermita de la Virgen de Fabana, de origen románico, y construida en el S.XII, su exterior se conserva en un estado aceptable, pero una vez nos asomamos al interior, este se encuentra en ruinas.



Aprovechando la parada, nos quitamos los abrigos, guantes, y demás ropajes, ya que comenzamos a notar ya el calor, después regresamos al sendero principal y continuamos por el sendero que nos lleva fuera del carrascal.

A los pocos metros enlazamos con el cauce del río Calcón, el cual baja encajonado, como este otoño ha sido poco lluvioso lleva poco caudal, y lo atravesamos sin muchas complicaciones, en algunos puntos tenemos que echar el pie en algunas piedras, para no acabar mojados, y justo en el único pozo que hay reseñable en todo el recorrido, se me resbala la pierna izquierda, y la meto en el agua dos palmos. Nada más que hace buen día, y tanto la bota como el pantalón es impermeable, y no tardará en secarse, porque si no empezamos bien el día.





Una vez fuera del cauce, llegamos a una zona donde predomina el boj o buxo en aragones que significa buho, y es que su fruto tiene forma de buho. Al poco de abandonar el río Calcón, llegamos a una bifurcación de senderos, el de la derecha nos lleva hacia el Tozal de Guara y el de la izquierda hacia el Fragineto.

Aunque ambos senderos nos pueden llevar hasta el Fragineto, nosotros cogemos el de la izquierda, para regresar por el otro haciendo una semicircular. Hasta el momento la ruta no había tenido dificultad, pero en cuanto cogemos el sendero, comenzamos a ganar desnivel de forma rápida.

Como José Ángel, lleva mucho sin salir, ha salido con ganas y lleva un ritmo demoledor, aprovechando que a Chema le gusta el tema de la flora, nos detenemos un momento para descansar y nos ponemos a debatir si los árboles que estamos viendo son robles o Quejigos, al final gana el Quejigo, pero tampoco nos queda muy claro.

Tras el debate, seguimos subiendo, el sendero se encuentra en buen estado, y aunque no está marcado, hasta el momento no ofrece dudas, casi sin darnos cuenta salimos a un pequeño prado, donde se encuentra el collado de Fragineto, en este lugar nos encontramos a un grupo veterano de montañeros que han partido esta mañana de la Tejería, y han hecho cumbre en el Mondinero, y ahora se dirigén al igual que nosotros al Fragineto.




Desde el collado, tomamos dirección Noroeste hacia el Cuello de Lizana, nos volvemos a internar en el bosque, y a partir de este punto el sendero es menos claro, y tenemos que echar de vez en cuando mano del GPS, tomando de referencia la pared de roca que tenemos enfrente.

Una vez en la base de la roca, seguimos pegados a ella, dirección Noroeste, en este punto el sendero vuelve a ser claro, y además se encuentra marcado con dos franjas azules, que pertenecen a un trail que se celebra por esta zona.

Tras un corto tramo, el sendero desaparece y nos toca alcanzar la cresta, así que tras un giro a la izquierda comenzamos a subir a saco, siguiendo las marcas azules, primero nos toca hacer un sencilla trepada, y después subimos por una pedrera, afortunadamente no muy larga, tras varias lazadas llegamos a la cresta donde nos reagrupomos,y donde ya podemos ver la cima del Fragineto.





La Cresta es bastante larga, y engaña bastante ya que parece que la cima está cerca pero a medida que avanzamos parece que nunca llegamos, la cresta es sencilla y se pasa sin mayores dificultades, aunque la sensación de vacio, sobre todo a nuestra izquierda es considerable.

La verdad que el día es fantástico, y estamos disfrutando muchísimo de esta ruta, la cima cada vez esta más cerca, tras realizar una corta trepada, llegamos a la última rampa, que nos deja en la cima de Las Canales del Fragineto, que como todas las cimas importantes de esta sierra, es un amplio mirador no solo de la provincia de Huesca, sino también de Zaragoza e incluso de la de Soria y Logroño.

Por el Norte tenemos los Pirineos con los principales tres miles como Monte Perdido, Añisclo, o los distintos picos del Marboré, Vignemale,  en el Sur podemos ver los Mallos de Ligüerri, y el Borón, por el Este en primer plano el Tozal de Guara y el Tozal de Cubilars, y por el Oeste el Moncayo, y la Sierra Cebollera, en el que destacan los Picos de Urbión.

Además de comtemplar las vistas, aprovechamos para comer, mientras los hacemos el grupo de Huesca llega a la cima, y nos ponemos a charrar con ellos, ya que se conocen al dedillo toda la Sierra de Guara, y aprovecho para preguntarles algunas dudas que tengo sobre unas rutas que tengo pendientes por la zona, y no solo me las resuelven, sino que además me ofrecen alternativas que no aparecen ni por internet.

Entre unas cosas y otras, nos hemos pegado casi una hora en la cima, decidimos levantar el culo, e iniciamos el camino de regreso, para no volver por el mismo sitio, continuamos recorriendo el resto de la cresta, junto con el grupo de Huesca.

El descenso por la cresta es sencillo, y suave, en alguna ocasión hemos de echar la mano, pero sin mayores complicaciones, al igual que en la ida, la cresta se hace larga de narices, algo que a nosotros nos encanta, por que es un tramo que estamos disfrutando muchísimo.

Al final de esta, llegamos a un desvío señalizado con una flecha realizada con piedras, gracias al grupo de Huesca, de momento la dejamos, y continuamos unos metros más para hacer cima en la Punta de Corcurezo, desde la que podemos ver la población de Nocito.


Despues de coronar este humilde cima, regresamos hasta el desvío y dejamos a un lado la cresta y comenzamos a descender rumbo Este, por un pequeño bosque mixto de robles y pinos, cuando salimos de el, llegamos a un prado, donde se une con la subida al Tozal de Guara desde la Tejería.

En este punto los oscenses nos invitan a seguir con ellos, para realizar otra cima, que según nos dicen solo cuatro locos conocén, tres son ellos, y el cuarto hoy no ha podido venir. La verdad que nos apetece un montón, pero al estar tanto rato en la cima parados, se nos ha hecho un poco tarde, así que nos despedimos de ellos, no sin echarle un último vistazo al mapa, y explicarnos algunas rutas poco transitadas.

Ellos continúan rectos hacia el Sureste, y nosotros, giramos a la derecha para comenzar a descender rumbo Sur, por un tramo donde predomina el matorral bajo, pero enseguida nos volvemos a meter de lleno en un espeso bosque, en algunos tramos se ve, que lo han estado limpiando, ya que vemos restos de ramas, cosa que se agradace.

Despues de un largo descenso de más tres kilómetros y medio, llegamos a la bifurcación que hemos dejado esta mañana, desde aquí el camino de regreso no tiene misterio, y volvemos a pasar por el cauce del río Calcón y la Ermita de la Virgen de Fabana.

Cuando estamos cerca de la Tejería nos sorprende en el camino un grupo de corzos y cabras, que estaban en el mismo sendero, y que salen huyendo en cuanto nos ven, después de algo más de seis horas y medias con paradas incluidas, llegamos de nuevo a la Tejería, dando por finalizada está ruta, que como diría nuestra blogera Pirene, hay que ponerla con la etiqueta de triunfada.

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