domingo, 24 de junio de 2012

Vía Ferrata Cascada del Sorrosal

Finalizada la Vía Ferrata de Santa Elena, nos dirigimos hacia la población de Broto, donde se encuentra la vía ferrata de la Cascada del Sorrosal. La vía ferrata fue construida por el Ayuntamiento de Broto, que es el que se encarga del mantenimiento y cobra 2,50 €, los meses de Julio y Agosto, permaneciendo cerrada en invierno.


Llegar hasta su inicio es bastante sencillo, ya que se encuentra señalizada, nada más entrar a Broto desde Torla, hay que desviarse a la derecha (sin pasar por debajo del puente) y a unos cien metros hay un aparcamiento donde dejar el coche, desde el aparcamiento hasta la base de la cascada es un corto recorrido de un par de minutos.

Como hemos madrugado, llegamos pronto a Broto, unos metros antes de iniciar la ferrata, nos damos cuenta de que hay un grupo de gente esperando, ya que se encuentra cerrada porque están limpiando la acequia. Como solo somos dos, el grupo nos deja pasar delante, por lo que tenemos la suerte de abrir camino y no tener nadie delante.


Tras sortear las aguas del Sorrosal, mediante una pasarela de madera, iniciamos la ferrata, que en sus primeros tramos esta equipada con cadenas y alguna grapa, hasta que llegamos a un tramo equipado con una escalera, que se mueve bastante.


Que nos lleva hasta un sendero que recorre la montaña, y que se encuentra equipado con peldaños, clavijas y cable de vida, que para nuestro gusto se encuentra demasiado en este tramo sin apenas peligro y sin caída, tiene muy poca distancia entre los puntos de sujeción del cable, lo que nos hace estar continuamente cambiando los mosquetones.


A medida que nos acercamos a la acequia, nos vamos encontrando con tramos donde la roca y el piso se encuentra húmedo, por lo que tenemos que andar con precaución.


Justo en medio de la parte húmeda, comenzamos a ganar altura de forma brusca, a través de tres tramos de escaleras, principalmente el primero que cuenta con una gran altura. Mientra José Angel sube yo espero en la base, con la suerte de que caen gotas de agua que sirve para refrescarme, ya que el calor empieza a notarse.


El último tramo de escaleras, nos lleva hasta el inicio de la acequia, donde a  mi forma de ver, se encuentra el único punto mejorable de la ferrata, ya que tomamos la acequia por la pared izquierda y para ir a la pared derecha donde tomamos el inicio por la cueva, debemos soltarnos del cable de vida, sumando a esto que el suelo esta mojado, se corre un riesgo de caída, que se podría solucionar.

Como somos más chulos, que un ocho, entramos a la cueva con las gafas de sol, así que no vemos ni un pijo, nos las quitamos con el miedo, de que se nos caigan y enchufo el frontal. Avanzamos por la cueva haciendo oposición en la roca con brazos y piernas, evitando poner los pies en el agua, que fluye con fuerza y en cantidad.


Llegamos al final de la cueva, que nos lleva hasta el interior del Barranco del Fornocal, donde aprovechamos para realizar unas fotografías.


Continuamos la ferrata por la margen izquierda del barranco, el cual rodeamos y cruzamos a la margen derecha, utilizando un tronco que hace la función de puente colgante y que cuenta con cable de vida a ambos lados.


Ya en la margen derecha del barranco, nos encontramos con el tramo más aéreo de la ferrata, donde no hay suelo y debemos avanzar, ayudándonos de las grapas instaladas en la roca y las cadenas.


Que nos acerca a una impresionante cascada y nos saca va sacando del interior del barranco del Fornocal.


José Angel esperándome en lo alto de la cascada
Tras una breve pausa, para beber un poco de agua y comer una barrita energética, continuamos la ferrata, cogiendo un sendero que nos lleva a enlazar con otro tramo, donde salvamos una pared vertical de unos 15 - 20 m de altura, equipada con grapas


Que nos lleva hasta la arista de la montaña, la cual andamos durante unos metros, para enlazar de nuevo con  otro tramo, equipado con clavijas, grapas y cadenas.



Una vez en lo más alto de la ferrata, comenzamos a descender por el interior de un bosque, donde se agradece la sombra, 


Cuando pensábamos que había finalizado, el sendero nos conduce hasta una faja, la cual andamos unos metros, hasta que llegamos a otro tramo equipado


Que nos conduce al final de la ferrata y desde el que se obtienen unas fantásticas vistas de Broto, la Cascada del Sorrosal y del valle.


A partir de este punto, tomamos de nuevo un sendero balizado como PR con las clásicas pinturas blanca y amarilla, el cual se adentra de nuevo en el interior del bosque



Y nos lleva en un continuo descenso, primero a un mirador y después a las calles de Broto, donde dejamos el material y nos vamos a tomar unas cervezas bien merecidas.


En lo referente a la ferrata, esta muy bien equipada, es muy fácil de realizar y nos lo hemos pasado en grande, una pena que tuviésemos prisa porque por la tarde hubiésemos repetido.


sábado, 16 de junio de 2012

Vía Ferrata de Santa Elena

Después de un largo parón, aprovechamos este sábado, para iniciarnos en el mundo de las ferratas, anuncian buen tiempo, así que decidimos madrugar, para estar pronto.

Para llegar hasta el inicio de la ferrata, debemos pasar la población de Biescas, hasta llegar al desvío de la Ermita de Santa Elena, pasamos el puente y avanzamos unos metros, por una pista asfaltada, hasta llegar a una barrera, que nos impide continuar en coche.


Junto al aparcamiento, se encuentra un puesto defensivo, perteneciente a la famosa línea P, un poco más abajo, tomamos el sendero balizado como PR-HU78, que nos lleva en un par de minutos hasta el inicio de la vía ferrata.



La ferrata esta compuesta por seis tramos, los dos primeros bastante cortos, pero verticales, aunque al tener buenos apoyos, no presentan ninguna dificultad.



La distancia entre grapas, es corta, no hay que hacer apenas esfuerzos, y en algunos tramos tenemos cadenas para ayudarnos, la verdad que la ferrata se puede hacer sin equipación, pero más vale prevenir que luego tener que lamentar.


En algunas ocasiones, el cable de vida, va cambiando de lado, algo que sin ser perjudicial, nos hace perder algo de tiempo.




Los últimos tramos son algo más largos, aunque la dificultad, que de por si es baja, lo es aun más, ya que se mezclan tramos de grapa con otros en los que tan solo debemos caminar.


Un último esfuerzo, para llegar al final de la ferrata, desde allí continuaremos andando por un amplio sendero que nos lleva hasta un antiguo Fortín del S.XIX.




Una vez lo visitamos por fuera, tomamos un sendero que parte desde allí, que nos adentra en el interior del bosque, y que nos lleva hasta la pradera donde se sitúa la Ermita de Santa Elena, que fue construida entre los años 1221 - 1484, donde se pueden apreciar los estilos Mozárabes, Góticos y Barrocos.


La zona de la Ermita, esta muy bien para ir con niños, ya que cuenta con una fuente, que más abajo se convierte en una cascada y una zona de picnic con mesas.


Justo detrás de la Ermita se encuentra la Casa de Santa Elena.


El descenso lo realizamos por la pista de tierra, que pasa junto al mirador de Santa Elena y cerca del Dolmen de Santa Elena, que nos lleva en poco más de 10 minutos de nuevo al aparcamiento. Después de comer algo cogemos el coche y nos dirigimos hacia Broto, donde realizaremos la Vía Ferrata de la Cascada del Sorrosal.


Vistas desde el Mirador de Santa Elena




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